pasion por escribir santa marta de tormes noticias
REGALO DE REYES 
 
Con el pedir tan grande
que da la inocente fe,
de niña pedía a los Reyes
un niño de verdad.
No quería muñecas dormidas
ni casitas de cartón.
Quería un niño con alma,
tibio y vivo.
De carne.
De llanto.
De piel.
El deseo creció conmigo,
escondido en un cuerpo de mujer.
Como una semilla secreta,
se quedó dormido en mi ser.
 
La víspera de Reyes
salí en busca de un antojo,
con esa hambre dulce,
antigua,
que no se sabe qué es.
Buscaba un roscón para compartir 
y el cuerpo me llevó a parir.
Torrente cálido sobre mis pies.
 
Día seis de enero.
Noche de luces y miel.
Mañana de regalos anodinos.
Tarde de churros con chocolate.
Para mí,
un milagro:
un hijo
de carne, llanto y piel.
 
María José