Hay historias que nunca llegaron a un libro, pero que merecen ser contadas para que no se pierdan con el paso del tiempo. Santa Marta ha querido rescatarlas esta mañana con “La biblioteca de los recuerdos”, una actividad que ha reunido a un grupo de mayores en el Edificio Sociocultural para compartir algunos de los capítulos más especiales de sus vidas.
Cada participante ha puesto por escrito recuerdos de su infancia, vivencias de sus pueblos y pequeñas historias que habían permanecido guardadas durante años. Relatos personales que, al salir de la memoria y pasar al papel, han encontrado un lugar donde quedarse.
Con todos ellos han elaborado un colorido árbol de la memoria, cuyas ramas reúnen experiencias, emociones y recuerdos de distintas generaciones. Un símbolo de todo lo que se transmite de una persona a otra y que forma parte de la historia colectiva.
La iniciativa se enmarca en la programación organizada en Santa Marta para conmemorar el Día de las Bibliotecas y recuerda que la memoria también es una forma de lectura. Porque, a veces, las historias más valiosas no están en las estanterías, sino en las personas que todavía tienen mucho que contar.
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