Hay tardes en la tauromaquia escribe un nuevo capítulo para su historia. Y la del martes ocho de septiembre, en la Feria del Arroz de Calasparra, lleva la firma valiente de Raquel Martín. La novillera de Santa Marta se abrió paso entre la leyenda y la historia al convertirse en la primera mujer en lidiar un ejemplar de la mítica ganadería de Miura, una de las divisas más respetadas, temidas y legendarias del campo bravo.
La novillera de Santa Marta respondió a la cita con la serenidad de quien conoce la responsabilidad que pesa sobre los hombros cuando la historia llama a la puerta. Ante el primero de su lote, el de Miura, Raquel Martín se plantó con firmeza, temple y valentía frente a un hierro que no admite concesiones.
Le tocó abrir plaza y desde los primeros compases dejó claro que había acudido a Calasparra a firmar su primer capítulo con la ganadería de Miura. Encontró pronto la distancia y el ritmo que exigía el astado, conduciendo sus embestidas con suavidad y autoridad. La de Santa Marta llevó al animal cosido a la muleta, hilvanando los pases con inteligencia y sentido del tiempo. Serena, vertical y valiente, fue construyendo una faena que creció a medida que avanzaba el trasteo, hasta alcanzar ese punto en el que el toreo deja de ser únicamente técnica para convertirse en expresión. Los aceros pusieron el punto final una la oreja de mucho valor.
Ante el cuarto de la tarde, perteneciente a la ganadería de Fuente Ymbro, volvió a aparecer una Raquel Martín asentada, segura de su sitio y capaz de leer las condiciones del animal. No encontró esta vez un novillo dispuesto a regalarle el triunfo, pero la novillera tiró de oficio, colocación y valentía para construir una faena medida y trabajada. Sin renunciar a la pelea, provoco las embestidas que el astado escondía para dejar patente su capacidad. Tras la faena, el público reconoció su esfuerzo con una fuerte petición de oreja. Ovación y vuelta al ruedo.
Valor también en los momentos difíciles
Jesús Romero, segundo en la terna novilleril, sufrió una grave cogida con su primero, obligando a Raquel Martín a asumir una responsabilidad añadida y estoquear el animal de su compañero. En un momento de tensión y ante la crudeza de lo sucedido, la novillera respondió con profesionalidad, entereza y oficio, cerrando la faena y recibiendo la ovación del público.
La terna la completo el novillero Jorge Hurtado, ovación, silencio en el que le correspondió lidiar por el percance de Jesús Romero y silencio.
Un hito histórico
Raquel Martín debutó con picadores el 4 de marzo de 2022 en Olivenza y, desde entonces, ha lidiado 17 novilladas con picadores. La novillera de Santa Marta cuenta también entre sus hitos el haber sido la primera mujer en indultar un toro, la primera en vestir de luces a pie en la plaza de toros de La Glorieta y formar parte de la primera terna femenina que hizo el paseíllo en el coso salmantino.
Ahora, en Calasparra, su nombre vuelve a quedar unido a una página inédita. Frente a un hierro que es historia viva del campo bravo, Raquel Martín se ha convertido en la primera mujer en lidiar una res de Miura. Un desafío mayúsculo ante una ganadería cuyas reses son reconocidas por su tamaño, largura, inteligencia y presencia imponente y que, por todo ello, representan siempre una prueba de máxima exigencia para cualquier torero.
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