Las calles de Santa Marta respiraron arte desde primera hora de la mañana este sábado. El sonido de los sprays, la música y el ir y venir constante de vecinos y visitantes transformaron la Plaza de España y sus alrededores en un gran taller creativo al aire libre donde cada lienzo urbano comenzó a contar una historia distinta a través de la pintura. El III Festival de Arte Urbano volvió a demostrar que ya no es solo una cita cultural más del calendario, sino uno de los eventos con mayor personalidad y proyección de toda la provincia.
Entre escaleras, bocetos y colores imposibles, dieciséis artistas procedentes de Castilla y León, Andalucía, Galicia, Comunidad Valenciana y Madrid dieron forma en directo a sus obras repartidas por las calles Lazarillo de Tormes, Marcos Escribano, Ricardo Marcos, Enrique de Sena y Velázquez, convirtiendo durante toda la jornada a Santa Marta en un auténtico escenario inmersivo de arte urbano.
Los premiados
El valenciano David García “Davigraff” se alzó con el primer premio del jurado dotado con 900 euros, en un emotivo acto en el que el galardón fue entregado por el pequeño Javi Gallo, afectado por la enfermedad de piel de mariposa.
Davigraff: “El viaje ha merecido la pena y espero volver a Santa Marta”
El segundo premio fue para el artista malagueño José Enrique Ragel “Brestor”, valorado en 400 euros, mientras que el tercer puesto recayó en el artista salmantino Jorge Merino “Nego” y ganador de la pasada edicción, dotado con 200 euros completando así un palmarés marcado por la calidad artística y el nivel de las obras realizadas durante el festival.
La entrega de premios conto con la presencia del alcalde de Santa Marta, David Mingo, y la diputada Eva Picado, quienes estuvieron acompañados a lo largo de toda la jornada por los concejales Silvia González y Soraya Sánchez, Óscar Santos, Juan José Santos y los concejales responsables de la organización del festival, Juan Carlos Bueno y Norberto Flores. Durante el acto también se realizó un reconocimiento especial a los colaboradores del festival Oro López y Rober Bece por su implicación y contribución al crecimiento de una cita que continúa consolidándose como uno de los grandes referentes culturales de la provincia.
Dos murales de homenaje y reconocimiento
El festival dejó uno de esos instantes destinados a permanecer en la memoria emocional de Santa Marta. La plaza de Tierno Galván se convirtió en un espacio de reconocimiento y sentimiento con la inauguración de dos murales creados de manera desinteresada por el artista local Rober Bece, obras que trascienden la pintura para convertirse en símbolos de identidad colectiva.
En cada trazo late la fuerza de quienes luchan cada día, el orgullo de un pueblo que abraza a los suyos y la capacidad del arte para transformar el dolor en homenaje. “Fuertes y valientes” representa la magia del deporte, el esfuerzo y la superación personificados en Daniela Roncero y Ricardo Vicente, mientras que “Presente y futuro” pone rostro al talento joven y al legado musical de Santa Marta a través del DJ Víctor González. Dos murales que hablan de pertenencia, memoria y de la importancia de reconocer, en los momentos difíciles, a quienes forman parte del alma de un pueblo.
Arte música entretenimiento y gastronomía
Durante toda la jornada, la Plaza de España mantuvo una actividad constante con propuestas para todos los públicos. Los más pequeños disfrutaron de hinchables, casetas de feria, toro mecánico, juegos de construcción Lego y caricaturistas dibujando en directo, mientras cientos de personas recorrían el recinto atraídas por el ambiente festivo.
A media mañana, el Club Deportivo Popular La Rue sorprendió al público con una espectacular exhibición de parkour que arrancó aplausos entre los asistentes. Poco después, el hostelero santamartino Ramiro Xires tomó el protagonismo de la jornada con un showcooking que despertó los sentidos del público y puso en valor la calidad gastronómica y hostelera de Santa Marta a través del producto de KM O.
Entre aromas, fuego y cocina en directo, elaboró unas patatas tres salsas de Patatas Floyma, unas jugosas albóndigas de pollo de Carnicerías Jara, una jeta glaseada con salsa de miel y unos brioche de salchicha preparados con producto de Carnicerías Mendo y el toque artesanal del brioche de Víctor de La Tahona. Una propuesta culinaria donde tradición, creatividad y cercanía se fusionaron para demostrar que el sabor también forma parte de la identidad de un pueblo.
La música fue uno de los grandes hilos conductores de la jornada y acompañó cada rincón del festival desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche. Al frente del ambiente sonoro estuvo DJ Mata Buenavida Events, que logró convertir la plaza y las calles anexas en un auténtico punto de encuentro intergeneracional. Con una selección musical dinámica y pensada para todos los públicos, fue marcando el ritmo de cada momento del festival, alternando temas actuales, clásicos festivos y sonidos urbanos que mantuvieron al público conectado con la esencia vibrante del evento.
La música en directo comenzó con la actuación de Sheila Galván, que volvió a demostrar sobre el escenario su cercanía y capacidad para conectar con el público. Su voz, acompañada por una interpretación cargada de sensibilidad y energía, aportó uno de los instantes más emotivos de la jornada. Vecinos y asistentes siguieron cada una de sus canciones en un ambiente de complicidad que terminó convirtiendo su actuación en uno de los recuerdos más destacados del festival.
El cierre musical llegó de la mano del grupo Gloria, encargado de poner el broche final a una jornada marcada por la cultura y la participación. Con un repertorio cargado de versiones y temas propios y un directo lleno de energía, la banda consiguió reunir a decenas de personas frente al escenario en un ambiente festivo que prolongó la actividad hasta la noche. Una actuación que sirvió para confirmar el crecimiento imparable de un festival que ya ha convertido el arte urbano, la música y la cultura en una de las grandes señas de identidad de Santa Marta.
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