Hay sonrisas que desarman cualquier diagnóstico. Javi Gallo tiene seis años, vive en Santa Marta y mantiene una sonrisa luminosa y una fortaleza que nace de las batallas que nadie elige. Su padre, Diosdado, lo define con sencillez y como un niño muy feliz y muy alegre. Y lo es. Aunque convive cada día con una enfermedad rara, dura, invisible para muchos y que es conocida como Piel de Mariposa, cuyo nombre científico es Epidermólisis bullosa.
La metáfora no es casual. La piel de quienes padecen esta patología es tan frágil como las alas de una mariposa. Carecen del “pegamento” natural que mantiene unidas sus capas. En el caso de Javi, la ausencia del colágeno VII, una proteína que une dermis y epidermis, y que convierte el más leve roce en una herida abierta. Una costura mal colocada, un simple tropiezo o el contacto con una superficie áspera pueden provocar ampollas y lesiones muy dolorosas.
Cada día, la rutina de Javi comienza donde otros apenas imaginan el cansancio. Curas que se prolongan entre cuatro y cinco horas. Vendajes minuciosos que protegen su cuerpo. Desinfección constante de heridas. Un proceso lento, delicado pero imprescindible y vital. También sus mucosas se ven afectadas, lo que le obliga a alimentarse mediante sonda gástrica.
En España hay diagnosticadas alrededor de 500 personas con esta enfermedad considerada rara por su baja prevalencia, lo que implica muchas veces, una menor inversión en investigación y una carrera más lenta hacia tratamientos efectivos. La Seguridad Social no cubre todos los gastos derivados de los cuidados, y ahí es donde la asociación DEBRA Piel de Mariposa se convierte en sostén, apoyo y esperanza para muchas familias.
Un medicamento que espera cruzar la frontera administrativa
Hace un año, la Agencia Europea de Medicamentos aprobó un tratamiento en forma de pomada que favorece la regeneración cutánea en determinados casos de Epidermólisis bullosa. Sin embargo, en España, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios aún no ha autorizado su uso. Según explica Diosdado, el proceso podría prolongarse al menos dos años más.
Para las familias, el tiempo que no es una cifra administrativa se convierte en dolor acumulado y riesgo vital. Por eso, uno de los objetivos prioritarios de DEBRA y de las acciones impulsadas por voluntarios es acelerar la aprobación del fármaco en el sistema sanitario español cuanto antes como remedio a esta enfermedad.
Correr antes de que otros corran
Este domingo, la solidaridad tendrá zancada firme en la Media Maratón de Salamanca. Antes de que cientos de corredores tomen la salida oficial, un grupo de diez atletas populares recorrerá 21 kilómetros adicionales, completando así una maratón completa de 42K.
Entrarán en meta justo antes del disparo de salida de la prueba oficial, y allí, ante el público y los participantes, se leerá un manifiesto reivindicando la necesidad de este medicamente para Javi y para los otros enfermos de Piel de Mariposa que lo necesitan para vivir. No será solo un gesto deportivo, será un acto solidario de visibilidad, una llamada urgente y una reivindicación clara.
Daniel García Mata
El promotor de esta iniciativa solidaria y vecino de Santa Marta lo resume con claridad, el objetivo no es otro que dar visibilidad a la enfermedad, recaudar fondos para DEBRA y exigir que el medicamento llegue cuanto antes a la sanidad española.
Calcetines solidarios
Paralelamente, se han puesto a la venta calcetines solidarios, técnicos y diseñados para correr. La intención es sencilla y poderosa: que la marea de corredores vista los mismos colores, que cada pisada recuerde a Javi y a tantos otros niños.
Porque cada paso con los calcetines de DEBRA es un paso solidario.
Porque cada kilómetro es una forma de decir que la fragilidad no es sinónimo de debilidad.
Y porque, mientras la ciencia avanza, la sociedad puede, y debe, correr al lado de Javi.
Escríbenos