Las heridas del invierno

El frío, la sal y el desgaste del asfalto han dejado su huella en uno de los puntos más transitados de la provincia, lo que obliga a extremar la precaución al circular por la zona

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 20 de febrero de 2026 

Aunque los inviernos ya no son tan severos como antaño, cuando el frío arrecia en la vieja Castilla sigue dejando cicatrices visibles. Las grandes olas de frío son hoy más predecibles y los protocolos preventivos se activan con antelación para minimizar los incidentes en las vías de comunicación. Sin embargo, esa misma prevención tiene un coste que termina pagando el asfalto.

La sal, la salmuera y las cuchillas de los camiones de mantenimiento cumplen su función frente al hielo y la nieve, pero castigan con dureza un asfalto que, en muchos tramos, acusan ya el paso del tiempo. El agua se filtra por pequeñas fisuras, el hielo se expande al congelarse y el desgaste acumulado en infraestructuras envejecidas provoca que, casi de la noche a la mañana, aparezcan baches en las zonas más transitadas o sometidas a mayor intensidad de tráfico.

En los últimos días, el deterioro del firme se ha acentuado como consecuencia de la combinación de agua, hielo y las propias actuaciones preventivas frente a las nevadas. A ello se suma un factor determinante como es el intenso volumen de tráfico en algunos puntos clave de la red viaria de Santa Marta

Esta situación ha obligado a los servicios de mantenimiento a intervenir, parcheando los tramos más afectados para garantizar la seguridad de los conductores. Mientras tanto, las cicatrices del invierno continúan siendo visibles, recordando que, aunque más suave, sigue dejando heridas en el castigado asfalto.