El crepitar del fuego volvió a iluminar la víspera de Santa Águeda en Santa Marta. Medio centenar de Águedas se reunieron para cumplir con una de las tradiciones más arraigadas del municipio: la quema del Quinciano, una figura simbólica que encarna al opresor romano que martirizó a Águeda de Catania y que, con el paso del tiempo, se ha transformado en un potente símbolo de denuncia contra el maltrato y la violencia ejercida sobre la mujer.
El Quinciano, simbolizado en un monigote confeccionado con materiales reciclados, fue creado por las propias Águedas, protagonistas y garantes de un ritual previo que invita a recordar el origen histórico de la festividad y su lectura contemporánea, profundamente ligada a la dignidad y la resistencia femenina.
Con la caída de la tarde, el Quinciano fue conducido a la picota y amarrado con maña por Juan Carlos Bueno, concejal de Turismo, que asumió el gesto simbólico de atar al reo y echar a arder la hoguera. Bastó un instante para que la lumbre, viva y decidida, prendiera sin titubeos el monigote. En cuestión de minutos, las llamas se alzaron contra la noche lluviosa, rasgando su oscuridad.
Las llamas, cargadas de simbolismo, estuvieron acompañadas por la música de Ángel Rufino, “El Mariquelo”, cuyas charrerías envolvieron la escena de tradición y emoción. Al son de la música popular, las Águedas bailaron alrededor de la hoguera, convirtiendo el acto en una celebración colectiva llena de fuerza, alegría e identidad compartida.
El acto contó con la presencia de los concejales Cruz Gacho, Ana Carmen Toledano, Norberto Flores y Juan Carlos Bueno, así como con miembros de Protección Civil y de la Policía Local de Santa Marta, que velaron por el correcto desarrollo del acto y garantizaron que la celebración transcurriera sin incidentes, permitiendo que participantes y público disfrutaran del ritual con total tranquilidad.
La quema del Quinciano vuelve así a reafirmar una tradición centenaria, un gesto colectivo que mantiene viva la memoria, refuerza la unidad y recuerda, año tras año, la importancia de la lucha contra la violencia de género y el papel esencial de la mujer en la sociedad actual.
Quién fue Quinciano
Quinciano fue un gobernador romano del siglo III, conocido en la tradición cristiana por haber perseguido, torturado y ordenado la ejecución de Santa Águeda en Catania, en torno al año 251 d.C., tras ser rechazado por ella. Su figura representa el mal, la tiranía y la persecución religiosa durante el mandato del emperador Decio, y su quema simboliza hoy la derrota de la opresión y la injusticia.
Los actos en honor a Santa Águeda continuarán este jueves con una misa solemne en la iglesia parroquial, a las 12 del mediodía. Tras la eucaristía y si el tiempo lo permite, las Águedas recorrerán las calles del municipio en la tradicional procesión, poniendo el broche final a unas celebraciones que combinan fe, historia, identidad y compromiso social.
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