La parroquia de Santa Marta se convierte en un templo de luz con la exposición ‘Las catedrales mágicas’

Los 64 grabados donados por José Fuentes transforman el espacio sagrado en un itinerario de encuentro visual entre arte y espiritualidad

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 28 de noviembre de 2025 

La parroquia de Santa Marta ha inaugurado hoy la exposición Las catedrales mágicas, una colección de 64 grabados donados por el artista José Fuentes que convierte el interior del templo en un escenario de luz, silencio y contemplación. Distribuidas en cuatro polidípticos, las obras se integran en el muro lateral izquierdo como si fueran vidrieras contemporáneas, proyectando sobre el espacio sagrado una nueva forma de diálogo entre imagen y trascendencia.

El acto inaugural ha estado presidido por el obispo de Salamanca, José Luis Retana, acompañado por el obispo emérito de Riobamba, Julio Parrilla; el artista José Fuentes; el alcalde de Santa Marta, David Mingo, y el sacerdote de la parroquia, Mariano Montero. También han asistido los concejales Silvia González, Mari Cruz Gacho, Juani Rubio, Óscar Santos, Jesús Hernández y Juan Carlos Bueno.

La exposición simboliza la unión entre la tradición espiritual del municipio y la creación artística contemporánea. Fruto de un minucioso proceso de investigación visual, las piezas evocan la verticalidad y la atmósfera sagrada de las grandes catedrales, reinterpretadas ahora en el corazón de Santa Marta mediante juegos de color, contrastes y líneas que sugieren elevación, misterio y recogimiento.

Las obras, nacidas de un profundo viaje de introspección visual, se alzan como ventanas hacia lo sagrado, recreando la verticalidad de los templos góticos mediante un pulso de colores, sombras y trazos que ascienden como plegarias. José Fuentes explica que la esencia de la serie reside en la luz que se abre paso entre sus líneas, una luz antigua, casi ritual, que despierta las emociones contenidas en los dibujos creados en 1981. Cada mural es un peldaño emocional, un tránsito en la experiencia humana.

El primero, concebido en blanco y negro, evoca el origen primigenio, el instante en que la vida apenas es un susurro. La segunda composición revela la dualidad del ser, la sombra y la claridad enfrentadas en un diálogo de opuestos que conviven y se completan. En la tercera irrumpe el triunfo del color, esa materia vibrante que mejor encarna la esencia misma de la vida. Finalmente, la cuarta composición se eleva hacia lo divino, donde los resplandores de oro y plata envuelven al espectador en un halo de trascendencia, como si la luz pudiera, por un instante, rozar lo eterno.

Las catedrales mágicas llegan a la parroquia como un recorrido interior. Cada uno de sus cuatro conjuntos propone un itinerario estético que invita a detenerse, mirar y dejarse guiar por la fuerza simbólica de sus imágenes. Desde los primeros blancos y negros hasta los metales preciosos que cierran la serie, la exposición traza una parábola visual que apela a lo más profundo del ser humano: sus luces, sus sombras y su anhelo de trascendencia.

Con esta donación, el templo incorpora a su patrimonio un valor artístico que enriquece su identidad espiritual y amplía su dimensión cultural. La exposición permanecerá abierta a la contemplación, ofreciendo un espacio renovado donde el arte se convierte en un puente hacia la interioridad y la belleza que habita en lo sagrado.