La UD Santa Marta vive la mejor etapa deportiva de su historia, en medio de un turbulento clima interno

La entidad atraviesa tensiones internas marcadas por salidas, dimisiones y la creación de un nuevo cargo con plenos poderes, al mismo tiempo que vive uno de los momentos deportivos más destacados de su historia

Manuel Antonio Alonso. SANTA MARTA DE TORMES 12 de noviembre de 2025 

La Unión Deportiva Santa Marta atraviesa un momento tan brillante en lo deportivo como turbulento en lo institucional. Con los mejores resultados clasificatorios de su historia, un primer equipo consolidado en puestos de play-off, un filial que sueña con el ascenso a categoría nacional y el resto de equipos destacando en sus respectivas competiciones, el club debería atravesar una etapa de estabilidad y orgullo colectivo. Sin embargo, la realidad extradeportiva apunta en dirección contraria.

Mucho ruido en el vientre del San Casto

En estos últimos días, la entidad ha sido escenario de salidas, dimisiones y un creciente malestar interno, lo que ha derivado en el nombramiento de Jonathan Martín como nuevo director general, una figura de “nueva implementación” que, según reza en el comunicado oficial del club, actuará como “nexo de gestión entre la directiva y el resto de departamentos, con pleno poder de decisión sobre estos últimos”.

La descripción del puesto, lejos de disipar dudas, abre un debate sobre la motivación real que lo impulsa. En un contexto en el que la relación entre la directiva y el cuerpo técnico evidencia una clara falta de comunicación, la creación de este cargo resuena como un propósito de la dirección por reforzar su control y colocar un “escudo” en la toma de decisiones, lo que puede generar desconcierto en el entorno deportivo y afectar a la estabilidad de los resultados de los equipos.

A ello se suma la dependencia económica estructural de la UD Santa Marta, ya que el Ayuntamiento aporta una subvención anual al club para la promoción del deporte en el municipio a través del “Proyecto Cantera”, además de ceder el uso del estadio Alfonso San Casto y de las instalaciones de entrenamiento. En la práctica, esto convierte al conjunto santamartino en una entidad especialmente sensible en la toma de decisiones de gestión, ya que cualquier actuación puede repercutir negativamente en la imagen del propio municipio.

Santa Marta es un referente en el deporte base provincial

La situación genera preocupación en un momento en el que el municipio de Santa Marta se ha consolidado como referente provincial en deporte base, ya que el ruido interno del club puede ensombrecer la imagen de compromiso y estabilidad que la localidad ha construido durante los últimos años con el deporte base.

Mientras el balón sigue rodando sobre el césped, el verdadero partido parece jugarse en los despachos, donde la UD Santa Marta necesita más que nunca diálogo y responsabilidad para no comprometer ni su futuro deportivo ni el prestigio de Santa Marta como ejemplo de gestión y apoyo al deporte.