Floyma, la patata que desafía la crisis del campo

La histórica empresa salmantina protege a los agricultores mientras el mercado atraviesa su peor crisis

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 17 de octubre de 2025 

En los campos de Salamanca, donde la tierra guarda el aroma del otoño y el esfuerzo de generaciones, la patata se ha convertido en un bien cada vez más difícil de vender. Los agricultores luchan contra el sol abrasador del verano, la falta de lluvia y un mercado que ofrece precios que apenas cubren los costes de producción.

En medio de esta tormenta, Floyma surge como un refugio seguro para quienes trabajan la tierra. Hablamos con Manuel Aires, gerente de la empresa, que nos describe la situación con crudeza: “Es un desastre total. Los precios han caído de manera gravísima, y muchos productores trabajan a pérdidas”. Explica que producir un kilo de patata en la provincia cuesta entre 8 y 9 céntimos, mientras que la venta ronda entre 6 y 12 céntimos, un desequilibrio que amenaza la continuidad de las explotaciones. La competencia internacional, especialmente de Francia, y los factores climáticos han golpeado con fuerza la calidad y la rentabilidad del producto este año.

Ante este panorama, Floyma se ha consolidado con su modelo de trabajo en una alternativa sólida. Con más de 33 años de experiencia y unas instalaciones de conservación únicas en Castilla y León, la compañía asegura a sus agricultores un precio mínimo que garantiza no perder dinero. Aires señala que sus proveedores ya cobran 22-23 céntimos por kilo, un margen que devuelve la tranquilidad al trabajo en el campo, garantizando que la empresa sacará el 100% de la cosecha a finales de mes, asegurando que cada patata encuentre su camino al mercado.

“Cuando la patata es arte, la patata es Floyma”

Además, Floyma promueve el consumo de patata española y local, de kilómetro cero, garantizando al consumidor final calidad y frescura. Para la compañía, la patata no es solo un producto: es un arte que nace del esfuerzo de la tierra y de quienes la cultivan. Por eso repite Manuel Aires con orgullo, “Cuando la patata es arte, la patata es Floyma”.

En un mercado incierto, Floyma no solo protege la cosecha; protege el futuro de los agricultores y la confianza del consumidor, recordando que incluso en tiempos difíciles, la tradición y la calidad siempre encuentran su lugar.