
El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) de la Diputación de Salamanca ha vivido una semana muy intensa de trabajo. En solo siete días, sus efectivos realizaron 67 intervenciones en distintos puntos de la provincia y también en zonas cercanas de Ávila y Extremadura.
Los bomberos tuvieron que actuar en accidentes de tráfico, rescates, fugas de gas, incendios en viviendas y vehículos, además de enfrentarse a incendios forestales y agrícolas que pusieron en riesgo a la población y al medio natural.
Uno de los fuegos más importantes fue el de El Payo, donde los bomberos colaboraron en la extinción directa y en el abastecimiento de agua para los equipos de la Junta de Castilla y León.

El incendio más grave se registró en Cipérez, que incluso superó en intensidad al de Monsagro en 2022. Las fuertes rachas de viento avivaron las llamas, afectando a varios municipios. La rápida actuación de los bomberos fue clave para proteger a los vecinos y salvar infraestructuras esenciales, como la Planta Potabilizadora de Cabeza de Horno, que abastece a más de 100 pueblos.
También hubo intervenciones destacadas en los incendios de La Fuente de San Esteban, La Alberca y Gallegos de Argañán, que movilizaron numerosas dotaciones de los parques de Villares de la Reina, Ciudad Rodrigo, Vitigudino, Lumbrales, Ledesma, Béjar, Fuenteguinaldo, Tamames y La Alberca.
La Diputación de Salamanca ha querido reconocer la entrega y profesionalidad de todos los efectivos del SPEIS, que han trabajado sin descanso para proteger a los ciudadanos y frenar el avance de las llamas en una semana especialmente complicada.

Escríbenos