La Glorieta tiene nombre de mujer

La novillera de Santa Marta, Raquel Martín, abrirá a pie la Feria de Nuestra Señora de la Virgen de la Vega en una terna histórica, junto a la rejoneadora Lea Vicent y la también novillera Olga Casado

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 7 de agosto de 2025 

Este 12 de septiembre, la Feria de la Virgen de la Vega se abrirá con una terna que hará historia, con un cartel con tres nombres propios llamados a erigirse en protagonistas de un acontecimiento que se escribirá en la tauromaquia charra con la tinta de un quiebro, el vuelo del capote y la hondura de un muletazo. Una terna femenina e histórica para una cita donde no hay lugar para la anécdota. La rejoneadora francesa Lea Vicent abriendo plaza, acompañada a pie por la novillera de Santa Marta, Raquel Martín, y la novillera madrileña Olga Casado.

La novillera de Santa Marta, Raquel Martín, ya sabe lo que es hacer historia.

La que abrió el paseíllo de luces en la Glorieta

El 13 de septiembre de 2024, Raquel Martín fue la primera mujer en hacer el paseíllo a pie vestida de luces en La Glorieta, y lo hizo como tocan las cosas grandes: sin aspavientos, con verdad. Aquel día el ganado no ayudó, el viento fue enemigo, y la tarde, más épica que triunfal. Pero Raquel dejó su huella. Cortó una vuelta con fuerte petición de la segunda. El público reconoció lo que importa: la actitud, la raza, la autenticidad.

La que indultó un toro

Pero la consagración llegaría este mismo verano, el 22 de junio de 2025, en Ledesma, donde protagonizó una gesta para los anales. Allí, Raquel indultó a “Lolito”, un novillo de Lorenzo Rodríguez Espioja, bravo, encastado, con motor y clase. Y ella lo entendió desde el principio: capote suave, muleta templada, ligazón sin estridencias, largura y hondura. La plaza se vino abajo. El pañuelo naranja apareció y el milagro se hizo faena. La primera mujer en indultar un toro en una plaza española. Dos orejas y rabo simbólicos, lágrimas, ovaciones y el abrazo de la historia.

De Santa Marta al toreo eterno

Raquel no es solo una torera valiente, es una santamartina comprometida con su tierra. Lo demostró en febrero, cuando fue la pregonera de las fiestas de San Blas 2025 en su pueblo. Allí, con emoción y sinceridad, relató cómo cambió las matemáticas por la muleta, y cómo en cada pase que dibuja sobre el albero late el nombre de Santa Marta.  Y es verdad. Su toreo tiene algo de raíz, de evocación y de pertenencia.

Raquel Martin

Su concepto del toreo es clásico y profundo, sin trampas ni atajos. Torea despacio, quieta y serena, con verticalidad y pureza, en busca de una verdad que solo se alcanza cuando se torea con el alma. Su muleta acaricia el tiempo y lo detiene, como si en cada pase habitara un instante eterno. Porque Raquel Martín no torea para gustar. Torea para emocionar. Y lo consigue, porque lo hace con el alma.

Este 12 de septiembre La Glorieta tendrá nombre de mujer.