Tarde de emoción, risas y tradición en Santa Marta con el Grand Prix y la capea popular

La Plaza de Toros se llenó de público para disfrutar de un espectáculo doble con peñas, juegos y vaquillas

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 1 de agosto de 2025 

Santa Marta vivió una de las tardes más completas y animadas de sus fiestas patronales con la celebración del Grand Prix y la posterior capea popular en la Plaza de Toros. Seis peñas, seis pruebas y una vaquilla como gran protagonista han sido los ingredientes del divertido Gran Prix de Peñas celebrado en la plaza de toros, que reunió a unas 1.500 personas en una tarde cargada de humor, destreza y espíritu festivo. Los participantes tuvieron que superar diversos obstáculos mientras esquivaban a la res brava, generando momentos de gran emoción y muchas risas entre el público. Finalmente, la clasificación quedó encabezada por la peña Restrayaos, seguida de Desatados, Peña Taurina, KNG, Reyes de Copas y JB, completando un ranking reñido y muy aplaudido desde las gradas.

La tarde comenzó con el Grand Prix, una propuesta organizada por Talento Castellano con la colaboración del Ayuntamiento, dirigida especialmente a las peñas del municipio.

Durante más de una hora, los equipos participantes se enfrentaron a divertidas pruebas físicas y de habilidad que incluyeron obstáculos inflables, carreras locas, disfraces y pelotas gigantes.

Entre caídas, retos imposibles y carcajadas, el espíritu competitivo se mezcló con la camaradería, ofreciendo un espectáculo que arrancó vítores y aplausos en cada prueba.

Al finalizar el Grand Prix, y sin apenas descanso, se vivió una de las actividades más esperadas del programa taurino, la capea popular, que puso la emoción y el sabor más tradicional a la tarde.

Como ya es costumbre, los más valientes bajaron al ruedo para medirse a las vaquillas en una exhibición de quiebros, carreras, sustos y revolcones, siempre bajo la atenta supervisión del equipo de organización y megafonía, que veló por la seguridad de todos.

Una tarde redonda que une el humor del presente con la tradición del pasado, demostrando que las fiestas patronales siguen siendo patrimonio vivo de todo un pueblo.