Santa Marta celebra su Día Grande con solemnidad, fe y amplia participación vecinal

La misa solemne y la tradicional procesión protagonizan la mañana del día de la patrona

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 30 de julio de 2025 

Santa Marta ha vivido este martes la jornada más especial de sus fiestas patronales con la celebración del Día Grande en honor a su patrona, Santa Marta, en un ambiente marcado por la devoción religiosa, la solemnidad del acto institucional y el espíritu de participación vecinal.

La mañana festiva comenzó con la tradicional misa solemne, celebrada en la iglesia parroquial y presidida por el párroco Mariano Montero, en la que se congregaron numerosos fieles, vecinos del municipio y autoridades.

Durante la homilía celebrada con motivo de las fiestas patronales, el párroco ofreció una profunda y sentida reflexión sobre la realidad del mundo actual, centrando su mensaje en el contraste entre el dolor que provocan los conflictos bélicos, como el drama de la guerra en Gaza y las acciones que buscan construir un mundo más justo y solidario.

Criticó con firmeza la indiferencia de la política internacional ante el sufrimiento de miles de personas que mueren de hambre por la falta de ayuda, subrayando la necesidad de recuperar la humanidad y el compromiso con los más vulnerables.

Su mensaje, cargado de sensibilidad y denuncia, invitó a los presentes a no ser cómplices del silencio ni de la pasividad.

El sacerdote también quiso destacar el carácter acogedor de Santa Marta, un pueblo que, como Betania en los textos bíblicos, se convierte en símbolo de hospitalidad y cercanía.

Recordó que la localidad se nutre de personas venidas de fuera, y que en esa diversidad reside su riqueza y su verdadera identidad.

Con emoción y cercanía, concluyó su homilía con un enérgico “¡Viva Santa Marta!”, que fue acogido con una ovación espontánea por parte de los fieles, generando un ambiente de unidad y emoción en el interior del templo.

Tras la eucaristía, dio comienzo la procesión con la imagen de la patrona por las principales calles del municipio. El cortejo estuvo acompañado por el repique de campanas y la música procesional interpretada por la banda de la Esperanza, que puso el tono emotivo a un recorrido vivido con respeto y emoción por parte de los presentes. Durante la procesián, Laura Cerrecuela quiso interpretar una saete a la santa a su paso por la glorieta de las parejas.  

El programa matinal culminó con un vino de honor ofrecido por el Ayuntamiento en el Paseo Fluvial, donde los asistentes compartieron un momento distendido de convivencia, reforzando el carácter participativo y cercano que define las fiestas de Santa Marta.

Este Día Grande ha vuelto a poner de manifiesto la fuerte vinculación de la localidad con su patrona, combinando tradición, espiritualidad y encuentro vecinal en una jornada que forma parte del alma colectiva del municipio.