Un incendio próximo al casco urbano activa el Nivel 1 de emergencias y daña varias casetas del Campamento Krusty"

El fuego se originó en un solar del Paseo de Valdelagua y se propagó rápidamente por el viento, alcanzando la zona de casetas de las peñas que se instalan estos días durante las fiestas patronales de Santa Marta

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 30 de julio de 2025 

Un incendio declarado sobre las 12:30 del mediodía en un solar del Paseo de Valdelagua arrasó seis casetas del Campamento Krusty y obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia para evitar que las llamas alcanzaran la plaza de toros y los camiones de los feriantes instalados en la zona por las fiestas patronales.

Según testigos presenciales, el foco del fuego se encontraba en la zona de vegetación junto a unas construcciones abandonadas en un área rodeada de maleza seca, lo que favoreció la rápida propagación de las llamas.

La rápida intervención de dos dotaciones de bomberos de la Diputación, a las que se sumó posteriormente una tercera procedente del parque de Salamanca, junto con el camión cisterna del servicio municipal de limpieza y el apoyo de la Guardia Civil, cuyos efectivos desplazados hasta la zona actuaron incluso con palas para frenar la propagación, fue clave para controlar el incendio en torno a las 14:30 horas.

También vecinos y miembros de las peñas acudieron al lugar alertados por la intensa columna de humo, visible incluso desde la capital salmantina, para colaborar en la retirada de objetos personales y en la extinción del fuego.

El incendio avanzó peligrosamente hacia la zona norte del solar, alcanzando la valla de los chalets colindantes y quedando a escasos metros de los vehículos de los feriantes.

La Consejería de Medio Ambiente activó el Nivel 1 del Plan de Protección Civil por la proximidad del fuego al casco urbano y por el riesgo de que pudiera afectar a un mayor número de instalaciones.

Este suceso vuelve a poner de relieve la enorme peligrosidad de los incendios en época estival, especialmente en zonas urbanas donde coexisten espacios abandonados, vegetación seca y actividades festivas. Las altas temperaturas, la sequedad del terreno y la presencia de viento convierten estos entornos en auténticos polvorines.

El suceso ha dejado además un fuerte impacto emocional en las peñas afectadas, que han perdido no solo material, sino también un espacio que es símbolo de convivencia y celebración durante las fiestas patronales.

El suceso es un aviso claro: el fuego no perdona en verano, y cada imprudencia, cada descuido, puede tener consecuencias devastadoras.