¡Que comience la fiesta!

El Charangazo y el Chupinazo congregan a más de 3.500 personas en una jornada vibrante marcada por la música, la alegría y el espíritu peñista

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 27 de julio de 2025 

Santa Marta estalla de color con sus peñas en el arranque de las fiestas más multitudinarias de la provincia, transformándose en un auténtico festival de color, música y emoción con el arranque oficial de sus fiestas patronales. El esperado Charangazo y Chupinazo marcó el pistoletazo de salida a una semana de celebraciones que ya apunta a convertirse en la más multitudinaria de la provincia.

Desde primera hora de la tarde, el corazón del municipio latía al ritmo de las más de 50 peñas que, con sus disfraces, pancartas y una energía desbordante, recorrieron las calles en una marea festiva sin precedentes. La charanga puso la banda sonora a esta caravana de alegría que llenó de vida cada rincón del centro urbano, con parada obligatoria en los bares del municipio, donde los peñistas comenzaron a calentar motores entre risas, bailes y el tradicional calimocho.

La Plaza de España se convirtió en el corazón de la fiesta, con más de 3.500 personas abarrotando el espacio, en una concentración sin igual que dejó patente la fuerza del movimiento peñista santamartino. Vestidos con atuendos temáticos, colores llamativos y muchas ganas de pasarlo bien, los grupos llenaron la plaza de un ambiente contagioso que atrajo tanto a vecinos como a visitantes.

El momento culminante de la tarde llegó con el chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento, protagonizado por el alcalde, David Mingo, y representantes de tres peñas históricas: Jamaica, DesFase y Trin-kados. El estallido del cohete fue recibido con una ovación ensordecedora, gritos de júbilo y una lluvia de confeti que marcó el comienzo de una semana en la que Santa Marta se convierte en el alma festiva de Salamanca.

El espíritu peñista, auténtico motor de las fiestas, volvió a brillar con luz propia. Las peñas no solo participaron: fueron protagonistas absolutas, demostrando que la implicación de la juventud y de los colectivos locales sigue siendo el alma de unas fiestas que cada año superan las expectativas.

Tras el chupinazo, la fiesta continuó al ritmo de los DJ y la animación musical, con la plaza convertida en una pista de baile al aire libre. Jóvenes, familias y peñistas de todas las edades compartieron un arranque de fiestas que ya es historia en Santa Marta.

Las fiestas patronales no han hecho más que comenzar, pero el arranque multitudinario y el colorido despliegue de las peñas dejan claro que Santa Marta vive sus días más grandes. Una celebración que no solo destaca por su programa, sino por su gente. Porque en Santa Marta, la fiesta se siente, se vive y, sobre todo, se comparte.