El Ayuntamiento de Santa Marta está trabajando activamente en la búsqueda de una solución para el problema detectado en el vaso pequeño de la piscina de chapoteo del complejo municipal, tras conocerse que algunos menores de entre 0 y 5 años ha sufrido quemaduras por rozadura durante el inicio de esta temporada de baño.
El origen de las lesiones parece estar relacionado con el tipo de suelo instalado en el vaso infantil, un pavimento con tratamiento antideslizante grado 3, obligatorio por normativa para piscinas recreativas con profundidad inferior a 40 cm. Según ha indicado la empresa concesionaria de la gestión de la piscina, Trisan Sport, este nivel de rugosidad está diseñado específicamente para prevenir accidentes por deslizamiento, aunque su textura podría estar detrás de las molestias dermatológicas sufridas por los niños. También recuerdan que se trata de una piscina recreativa de uso acompañado, donde los menores deben estar siempre bajo la supervisión de un adulto.
El tratamiento antideslizante de grado 3 es fundamental para la seguridad en piscinas recreativas de poca profundidad, y su aplicación es obligatoria según la normativa vigente para prevenir accidentes y garantizar un entorno seguro para todos los usuarios.
Criterios de seguridad y de prevención de accidentes
Según la normativa vigente recogida en el Real Decreto 742/2013, que establece los criterios técnico-sanitarios para las piscinas, es obligatorio aplicar un tratamiento antideslizante de grado 3 en las zonas de poca profundidad, como las áreas de chapoteo y bordes del vaso infantil. Esta medida tiene como objetivo prevenir resbalones y caídas en superficies constantemente húmedas y de alta circulación, especialmente en piscinas recreativas con profundidades inferiores a 40 centímetros. El tratamiento antideslizante de grado 3 garantiza un mayor nivel de seguridad, reduciendo el riesgo de accidentes y protegiendo así a los usuarios más vulnerables, como los niños pequeños, lo que convierte su aplicación en un requisito legal imprescindible para el correcto funcionamiento de este tipo de instalaciones.
Marta Labrador, concejal de Obras
Desde la Concejalía de Obras se informa que han abierto una línea de trabajo conjunta con la dirección de obra con el objetivo de evaluar posibles soluciones. Además, se recuerda que, en su momento, ya se procedió a sustituir las rejillas perimetrales de plástico por otras de acero inoxidable, en un intento de eliminar cualquier elemento que pudiera causar lesiones, aunque se ha constatado que el problema no se origina en ese punto. Desde el área se reitera el compromiso con la seguridad de los vecinos y se asegura que se continúa trabajando para ofrecer una solución definitiva lo antes posible, siempre dentro del estricto cumplimiento de la normativa técnica vigente.
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