De trazo breve y emociones eternas

Misk’i Mikhuy

Todo parecía decidido en la final del concurso “Best Spain Leguminosa 2021”. Desde primera hora de la mañana los rumores sobre la identidad de las elegidas para llevarse el premio nacional “Legumbre de Oro” no cesaban. Las chicas y chicos del norte copaban los primeros puestos en las encuentas porque en la terna de finalistas sonaban la oblonga Fabe asturiana, el poderoso judión del Barco de Ávila o la semillena Fabe lucense de Lourenzá. Los fogones que habían estado calentando, cociendo y estofando concursantes venidos de los cuatro puntos cardinales y gastronómicos durante los últimos siete días, por fin se habían apagado. Por eso cuando se abrió el sobre que contenía el nombre del ganador y pronunciaron … ¡¡ Haba de Lima !! nadie se lo podía creer. El viejo y pintado garrofó, que llevaba tanto tiempo alejado del albero amarillo, sustituido por judías forasteras como elemento esencial de la cultura paellera, lo había conseguido. Y además representaría a España en la prestigiosa “International Leguminosa Contest” donde tendría que medirse a los mejores frijoles, habas, judías, alubias y porotos del mundo. Después de 500 años, en algún lugar recóndito del Perú la familia Phaseolus lunatus lloraba de alegría.

José Luis Logar