LA CAMPAÑA MÁS LARGA DEL MUNDO
¡EL CAMPAÑÓN! Quedan dos años de legislatura y ya ha dado comienzo con atronado afán entusiasmado y envenenado la carrera por los comicios de 2027. Aunque no nos interese y razonablemente solo nos preocupe en función de cómo pueda afectar la situación a nuestros particulares intereses, la cosa (aunque sature) se ha puesto apasionante, mucho más entretenida que esos juegos de mesa de estrategia tipo Catan o Risk. Con “la ruptura” de Junts con el Gobierno se precipita una larga campaña electoral donde se vislumbra un desgobierno y todos se centrarán en posicionarse favorablemente de cara a próxima cita (o citas) en urnas. Y todo va a depender de la estrategia, propaganda y de la calle, y ¡sí! en los tres escenarios la Izquierda y en particular un Sánchez al que le basta perder sin estrépito tiene ventaja porque el PP no tiene calle, o es ”tierna” ,y carece (aunque disponga puntualmente de medios afines) del músculo, disposición (las 24 horas) y a capricho de “TelePedro” (RTVE) como herramienta de blanqueo y para dar rienda suelta a su manual de polarización, desentenderse de responsabilidad atacando a la oposición y para generar una alarma infundada a base de bulos. La política por esencia y al abrigaño del mentir bien, no es un espacio moral, sino un espacio de competencia, persecución, obtención del poder y su mantenimiento… y en esa labranza da más juego y acaba imponiéndose la habilidad y tacticismo sobre la creencia (excusa, llave, coartada, trampolín y licencia).
Pero vayamos por partes, de entrada, el eslogan principal va a ser “Aquí vale todo con tal que no gobierne el fascismo” y en este contexto no podemos perder el significativo detalle de que cuando Pedro ascendió al gobierno, Vox no tenía ningún diputado y ahora tiene 33 y, a pesar de némesis, lo ha convertido en su mejor aliado, permitiéndole exhibirse como remedio a un mal que cuando llegó él no existía, ¡y bien que le ha funcionado!. No hace mucho oí decir a un director de cine francés (Robert Guédiguian) “La extrema derecha no existe, existe la derecha que cuando las cosas se vuelven complicadas para ellos se convierte en extrema derecha” el “para ellos” es ambiguo y puede valer para propios o contrarios, en este análisis se lo adjudico al Sanchismo por el momento delicado que atraviesan y por ser su recurso favorito; existirá, pero no de la manera que reflejan y nos imponen, cercana al pistolerismo y a las figuras de Primo de Rivera, Gil Robles o Blas Piñar, y nunca más peligrosa que la extrema izquierda y mucho menos de lo que existe la figura de Largo Caballero, que nos debería suponer mayor preocupación. Si fuera tal cual etiquetan, ni se expresarían como expresan ni desafiarían de esta manera, no saldrían de casa… aquí valientes y bizarros los justos. Así, el PSOE, este PSOE de “Pedro es tu pastor, nada te falte”, como chiringuito y extensión del ego de su presidente va a basar su estrategia en chocar permanentemente con Abascal con un triple objetivo:
1º.Movilizar a la izquierda contra la amenaza de la ultraderecha.
2º intentando impedir que el PP llegue a la mayoría absoluta y así dependa de Abascal con la opinión pública en su contra.
3º creando un clima de crispación social y política tal que impida a Feijoo gobernar con Vox. Se esforzará en que las demás fuerzas prefieran ser más cómplices que derecha y así se proyectarán a la ciudadanía con refuerzo de tradicionales propuestas y titulares placebo.
Por su parte, el PP es más contrarrevolucionario que revolucionario y corre el riesgo de perder fuelle vaciándose en justificar que nada tiene que ver con Vox, cuando lo que necesitaría es convencer a los votantes verdes para que se tiñan de azul y recuperar a los que marcharon desencantados. Socialmente le puede penalizar la incapacidad para que prevalezca su enfoque sobre los temas que propone la izquierda; la derecha se enreda demasiado desmontando argumentos ajenos en lugar de vigorizar los propios. Debe ser más exigente y crear un programa de calado social sin ceder la propiedad de determinados colectivos; no es suficiente con un griterío exigiendo que todos los ministros dimitan todos los días por todas las cosas o acusando una corrupción que les es familiar.
Por su parte, de los socios de Gobierno, Podemos es quien más se va a beneficiar de esta situación, tienen calle y autorización para repartir mamporros y experiencia para provocar al fascismo, lo exprimirán con la misma fórmula que elevó a Iglesias a los altares y se harán con el electorado de Sumar (que apunta a mayor damnificado), que también intentará “pisar calle”, pero tienen el lastre de la mediocridad de una sobreactuada Yoli Díaz cuyo legado se va a reducir a cenizas de meme y vergüenza ajena. Respecto a los nacionalismos, la calle va a ser la gran protagonista y se centrarán en imponerse en feudo propio para desde ahí “asaltar” otros territorios, en su suelo habrá mucho ruido ¡y nueces! que retumbarán en toda nuestra geografía. En Cataluña la eclosión de Aliança Catalana provocará que Junts, con liderazgo desgastado, se vuelque en que no le coman la tostada en su terreno de juego y buscar un acercamiento con Esquerra que lo haga frente común; hasta Rufián se va a tener que poner el mono de trabajo, sus escaños sin los de Junts se devalúan y restan poder o presión, va a tener que dejar a un lado su audaz y mordaz ingenio no sea que se sienta amenazado, no le valga flotilla alguna y tenga que suplicar a los que pasean y aplauden a la cabra para asegurarse seguridad.
En el País Vasco la Kale Borroca se ha rehabilitado y legalizado y por otra parte ha surgido un nuevo grupo, escisión comunista de aquella, que ondeando la bandera soviética ya se han lanzado a la calle y reparten violencia. Se hacen llamar Gazte Koordinadora Sozialista (GKS) y nacieron en 2019 frente al aburguesamiento, dicen, del viejo Otegi. El acomodado PNV tiene que espabilar para que EH Bildu no le pase por encima… y están venidos arriba; aparentemente han sido el socio más leal y desprendido de Sánchez, curiosamente los que menos han pedido y más han conseguido: la normalización en contexto parlamentario y homologación de sus políticos con cualquier otro político democrático.
Finalmente, pero omnipresente en todos, ¡Vox!. Le debería ser suficiente con sentarse delante de la tele y comiendo palomitas esperar a que tanto populares como socialistas le convaliden campaña y trabajo sucio, atrayéndole los votantes templados pero hastiados. Tiene calle pero, como se está esperando y se recurrirá con insistencia, si aceptan la provocación y responden con misma violencia les pasará definitiva factura porque justificará su caza y expresión contraria; deberá aplicarse en amansar a sus huestes, parten con la desventaja de que ellos, al contrario que hacia ellos, no tienen licencia para ejercerla contra aquellos.
Llegado el momento, y caídos en trampa por torpeza, con la efervescencia de la opinión pública excitada, hasta pueden precipitar la llamada a urnas porque el Sanchismo, entonces sí, convenga que le da ventaja. Más allá del incremento de actividad en la calle, la novedad va a estar en Tik Tok porque ahí están los jóvenes y hay que apropiarse de su voto; los pioneros en el uso de esta herramienta fueron los de Podemos, luego en 2020 Vox y Abascal con 890.000 seguidores, ahora se han hecho tiktokers Sánchez y Feijoo, por el momento con 182.200 y 8.700 seguidores respectivamente, pretendiendo parecer mayores modernos y enrollados. Me recuerdan a mí mismo rezumando aburrimiento, arruga y canas, sin pudor ni vergüenza e ignorando ridículo, intentando caer bien a los amigos de mi hija para que crean que tiene un padre molón…
Cristino
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