DESGAZAR…
…acción de extinguir Gaza. Aunque poco me importe, soy consciente que es muy complicado no resultar etiquetado cuando uno decide exponerse en opinión sobre la guerra entre Israel y Gaza. No quiero parecer ligero ni frívolo en mi expresión y por delante vaya que después de un repaso sobre la historia, que me mantiene neutral por no arriesgar por falta de conocimiento y por todo lo que se me escurre, no alcanzo a comprender cómo se ha pasado la frontera que separa una guerra donde no hay asesinatos, sino muertos por su naturaleza porque al ser tal mueren soldados de los bandos enfrentados; de esta barbaridad intolerable que sí asesina a la población de civil de todas formas posibles en que el crimen se puede expresar.
Por supuesto que rechazo su desarrollo y condeno la actuación de Netanyahu, que sabiendo qué se siente siendo víctima de exterminio, se ha permitido el lujo de experimentar qué se siente siendo él, en nombre de su pueblo, el exterminador… y se siente cómodo en la tarea, venido arriba por el hedor del miedo internacional (particularmente del europeo). Para preocupar, que lo haga con este nivel de ensañamiento e impunidad y que al contrario de cómo sucediera a otros en misma labranza no le llegue a pasar factura. Un servidor se solidariza con la población civil de Gaza como multitudinaria victima de los dos enemigos que se reparten el genocidio, uno en casa y otro fuera; por un lado Israel, sin tapujos, y por otro, victimizándose, el grupo terrorista que les guía o gobierna: Hamás.
Si bien, y sin que sirva de justificación alguna a ninguno, esto exige troceo y reparto de responsabilidades. Pienso que Israel gozaba de nuestra simpatía por ser la única democracia en el mundo árabe, que no es democrático, y hasta nos interesaba (creo que sigue interesando) que diera la cara por Occidente en el nuevo orden internacional. Personalmente, me admiraba cómo había llegado a convertirse en una potencia mundial después de su pasado y creación tardía como Estado; un país que tiene la misma extensión que León y Segovia juntos y que cuenta con poco más de 10 millones de habitantes, de los que 529.500 son militares, y cuya sociedad está formada por 7,7 millones de judíos y el resto son árabes israelíes y otras minorías en convivencia: Hiloníes, Masortíes ,Musulmanes , Daties, Heredies, Cristianos, Drusos y otras religiones(1%).
Su Parlamento, con sede en Jerusalén, se llama Knéset desde 1949; ya cuenta 25 legislaturas y consta de 120 escaños. El Presidente es Isaac Herzog, elegido por la Kneset por mayoría simple para un único mandato de 7 años, su función es de protocolo y confiere explícitamente el poder ejecutivo al gobierno, del cual el primer ministro es el líder (Benjamín Netanyahu). No tiene Constitución que actúe como Ley Fundamental, sino 13 leyes fundamentales básicas. Las últimas elecciones fueron en 2022 y las próximas serán en 2026.En las de 2022, lejos de la mayoría absoluta, formó gobierno Netanyahu (Likud) que obtuvo solo 32 escaños y llegó a los 67 por coalición con otras 7 fuerzas políticas que aportaron 35. La progresista oposición se quedó en 53: El partido Yesh Atid consiguió 23 escaños a los que sumaron 30 de otros 14 partidos. En base a esta democracia me pregunto ¿qué pintan los socios y la oposición y cómo no se ha aprovechado para echarlo del gobierno?, por muchísimo menos se hace en otros países democráticos. ¿Querrá decir que todo el Parlamento está a favor de esta devastación? Creo que el pueblo de Israel, una vez en transcurso, es el único que lo podía haber parado y le hubiera bastado con echarse por completo a la calle. Preocupante sería que no lo hayan hecho sencillamente por estar de acuerdo porque así se les eduque desde niños (¡qué importante para los sistemas, cuáles sean, la fuerza de la educación desde su base!…y para otros, el vientre de sus mujeres).
Esto es una catástrofe moral mundial, en dos años ni tan siquiera se ha sido capaz de hacer un alto el fuego de una semana para sacar a todos los niños de la zona. Seguramente Hamás no lo permitiría y ello también le convierte en verdugo de esos 18.500 que ya han perdido la vida. Guste más o guste menos y sin que conceda licencia a Israel, esto no hubiera ocurrido si Hamás no se hubiera expresado como hizo el 7 de octubre de 2023, al día siguiente de la celebración del 50 aniversario de la guerra de Yom Kipur, lanzando un ataque con miles de cohetes contra Israel, con incursión terrestre incluida: capturaron 251 rehenes, mataron 695 civiles israelíes (36 menores de edad), 71 civiles extranjeros y a 373 soldados y policías. ¿Lo aplaude quien se define pro Palestina?. Y lo hizo sabiendo perfectamente cuáles serían las consecuencias para los suyos y cuál sería la repuesta israelí, totalmente desproporcionada y con el sufrimiento planificado…una oportunidad que sabían que no dejaría pasar. Más aún, hasta es posible que intencionadamente su servicio de inteligencia les hiciera la ola.
En cuanto al circo que al respecto estamos presenciando en nuestro país y el espectáculo vivido en La Vuelta Ciclista…si por un lado el portavoz pro palestino es un etarra alzado como líder defensor de los derechos humanos, cuyas víctimas ((incluidos 21 niños) por parte de su banda no deberían ser personas, sino daños que exigía la libertad del pueblo vasco… Y por otro lado si está Sánchez alentando y la agitación comandada por Irene, Belarra o Urtasun, que ya señala como próximo objetivo boicotear Eurovisión…creyendo en su nobleza de espíritu, se espeja que ahí han participado muchos “chicos de los recaos” y el movimiento obedece al tacticismo con que se escogen las causas, al oportunismo y a la ocasión para su propaganda en aras de reclutar votos, teniendo más que ver con ideología que con valores y sensibilidades.
Si la oposición se expresara en misma sintonía (admitiendo el genocidio, por ejemplo) no hubiera habido manifestaciones con esta hechura o carácter ni con estos protagonistas; las que hubiere serían sin adulterar ni sobreactuadas. En todo donde todos puedan pensar de la misma forma sin posibilidad de división o fractura, la política no se activa con mismo músculo porque no le proporciona ventaja en urnas, se escoge. No aprende el PP, se sigue equivocando en lo mismo: dándole iniciativa en el paso y narrativa y cediendo la propiedad a la izquierda en temas como éste y como hace con la igualdad, el feminismo o el arco Iris… alardeando fingida y estratégica superioridad moral, cuando es más lo que les acerca que lo que les separa. Me sumo a quien condena a Israel por su desmesurada respuesta y a Hamás por inaugurar el conflicto y me uno a todos los que no necesitan este confeti, serpentina y fuegos artificiales para manifestarse y expresar su repulsa, haciéndolo desde sí mismos, que también los hubo y así hicieron, por supuesto, durante el recorrido de la Vuelta Ciclista y no merecen ser etiquetados como aquellos.
Cristino
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