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VIOLENCIA DE GÉNERO (1)

 

De nombre Karilenia,40 años y de origen cubano, madre de tres hijos y asesinada en Sama de Langreo, la primera mujer víctima mortal  en 2025 por violencia de género; a quien le sigue Catalina, 48 años y madre de 4 hijos, muerta  en Benalmádena,  la 1.295 desde 2003 a día de hoy y cuyas pérdidas elevan a 885 el número de huérfanos por esta causa .Protocolarios lamentos, rutinaria indignación; rabia y condenas acostumbradas que cogidas de la mano se ahogarán disciplinadamente en mismas agitadas aguas turbulentas y de la misma mano serán devueltas a la calma para activarse de nuevo con la número 1.296…  así sucesivamente. En mitad de tiempo (1968-2010) deja en “pocas” las 853 vidas arrebatadas  por la blanqueada banda terrorista.

 

Todas con nombre y apellidos y respectivas historias personales que irracionalmente les sirviera de condena. Algarabía de una lacra que generalmente se manifiesta contra la mujer bajo el mantra machista de “o mía o de nadie” pero  que, aunque solo sea por etimología, debiera contemplar  la de cualquier género contra otro género… y ahora, con visos de manantial de votos, se nos han impuesto  “mas géneros” que nunca. Marca de terror y masacre  que en su  ensañamiento, recorrido y expansión nos asoma una sociedad cosida, bordada a punto de cruz  en cicatrices enlutecidas  y sembrada de hilvanadas heridas abiertas sangrantes en quienes se ceba con menor eco o  estruendo sin llegar a letal… pero con silenciosa o amordazada continuidad e impotencia agónica en las múltiples formas que se puede expresar la violencia en ambos géneros (uno contra el otro y el otro contra el uno).

 

¿CULPABLES?  Nombres propios, también con sus apellidos e historia  personal que les condujera, igual de irracionalmente, a autorizarse verdugos; en el caso de Karilenia, con antecedentes, un tal Francisco de 72 años, caso activo en el sistema de control de violencia de género (VioGen) como maltratador de una pareja anterior; en el último turno, Augustine (42 años y de origen nigeriano), en el fichero del mismo sistema figuraba como de “riesgo medio”. La media centena de hombres de cada año (uno de cada 480.000), no genéricamente por su género (aunque sean en mayor porcentaje) ni siquiera  conceptualmente por  machismo como tal porque  éste es de eje discriminatorio y prevalencia y no contiene la necesidad ni  “estatua” matar a nadie por mucho que pueda relacionarse en actitud con la actividad criminal de estos asesinos, que son los que son que lo sean y no los 24 millones de hombres de nuestra sociedad. De la misma manera que, por ejemplo, si en nuestro país hay 114.576 mujeres en situación de prostitución y 92.496 podrían estar en riesgo de estar siendo víctimas de explotación sexual, no quiere decir que 24,5 millones de mujeres que nos completan  sean también prostitutas o corran dicho riesgo. Si hay 156.400 policías y 50 son corruptos ¿lo son también los otros 156.350? Tampoco, por mucho que pueda parecer que acuse, creo que tenga  que asumir culpabilidad ningún político del color que sea o el poder judicial,  aunque sí pueden  tener responsabilidad vinculada respecto a  la protección y reducción de víctimas,  tanto por emisión como por omisión en cuanto a compromisos, toma de decisiones, actuación, procedimientos, promulgación o derogación de leyes y reformas, administración o gestión de presupuestos y aplicación de medidas eficaces que lo hagan frente y pudieran atisbar soluciones o reparación y alivio.

 

SOLUCIONES HUECAS:  En un contexto  donde prevalece la señalización de culpables (que es gratis) y el recaudo electoral con sus mieles, sin que sirva de justificación alguna (¡nunca!) ni para llevarlo a normalidad (nos derrotaría), teniendo en cuenta que siempre ha existido y que desgraciadamente  no se va a erradicar, la única solución imposible es la de desactivar al sujeto en cuanto asome la intención y disipar la oscuridad de sus  adentros domesticando sus particulares demonios…  y para eso  sería necesario cambiar sus facultades mentales  y las circunstancias  que puedan motivar letal desenlace y restar potencial a las que no alcanzan ese final pero pudieran hacerlo. Es ahí, más que en el protagonismo, donde hay que centrar el objetivo, esfuerzo y profundizar: en la raíz y la causa; diferenciando lo sentimental o emocional de cada cual (a su manera o distinto  en  cada mundo interior  y que resulta de difícil corrección  o control externo)  de todo lo  circunstancial, que puede seguir un patrón y es más susceptible a soluciones que puedan guardar relación y nos guíen a minimizarlo, delimitar y reducir. Dado que la media de 50 víctimas mortales por año se mantiene en los tres últimos lustros y gracias, sobre todo, a Irene Montero (anterior Ministra de Igualdad) venida arriba como inventora de derechos ya inventados y hurgando en sus flecos, no sabemos cuáles son las soluciones ,pero al menos y para empezar, que no es poco, sabemos las que no lo son: no lo es enfrentar a la mujer contra el hombre; no lo es crear un Ministerio exclusivo para construirse particular chiringuito, ni un  lujoso cambio de sede; no lo es el manoseo del  dinero a chorros de un presupuesto sometido en el olvido del objetivo y obligado a otras intenciones ; no lo es la numerosa y afín servidumbre “de jabugo” ni sus fiestas de pijamas o viajes de acolita pandilla; no lo son los posters, carteles publicitarios, campañas reivindicativas y espectáculos firmados por colegas (la simple visibilidad del problema no acarrea solución);como tampoco lo es, si acaso “remiendo” e igual de complementario, crear líneas telefónicas de atención efímera y residual  gratuitas a las que recurrir; ni (con mismo efecto y condición) pulseras, órdenes de alejamiento o  el aludido sistema VioGen ; no lo son las manifestaciones adulteradas (de las que se va a trincar correspondiente dieta por  participación) que dividen a la propia mujer  e intoxican a nuevas generaciones en  arenga   y cuya intención solapada es la pretensión de voto que garantice continuidad en cargo y utilizarlas como armas arrojadizas contra ideología contraria; no lo es en aras de la igualdad inventar un lenguaje absurdo de base tramposa ni ocurrencias o disparates estériles  como la app “Me toca” para repartir tareas domesticas (211.750€) que ya ha dejado de estar disponible; no lo es estrangular la Religión en los colegios para proyectar otras materias con perspectivas de género confusas y vacías en su aplicación; no lo es por pura incompetencia y  mediocridad  reducir las penas a asesinos y maltratadores… En su conjunto, la única solución que pueden presumir, y no lo es para las víctimas,  es la de haberse solucionado su existencia  con la invención y disposición de respectivos innecesarios  pesebres  y a juego con el color del partido haberse puesto “moradas” (más que morados, que también), alcanzando unos niveles de vida que satisfacen con holgura todas sus necesidades, que no estaban en su imaginario y que seguramente no consiguieran en otra labranza. ¡Qué mala suerte han tenido las mujeres de Irak e Irán porque estas heroínas, abanderadas por Irene, nacieran en Madrid en vez de en Bagdad o en Teherán!           

 

No deberíamos creernos que somos lo que a estos iluminados de wallapop  se les antoje decir que somos y, poned el color que os venga en gana, no os engañéis sobre ellos ni os enredéis con ideologías; como para con todo lo que nos supone preocupación o  nos azota socialmente, selectivamente y con precisión cirujana  que divida o separe, ya con categoría de sistema, no están ahí para arreglar el país o cambiar el mundo, sino para buscar “grietas” (y/o crearlas) y trepar por ellas con vocación de autoservicio, para  lo que la política les es licita amoral excusa, atajo y licencia en escalada o particular ascenso. Muy preocupante que ese magisterio se esté transmitiendo a nuestros jóvenes. El próximo jueves intentaré ahondar en las causas y mendigar en propuesta de posibles soluciones.         

 

CRISTINO