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“DESBIO” SOSTENIBLES…

Uno intenta no caer en garras negacionistas ni verse seducido por teorías conspiratorias; la gente de mi generación ya hemos sobrevivido a más de un fin del mundo y a pronosticados fenómenos de diferente tipo y origen estelar que hacían barruntar nuestra extinción según qué expertos y conocimientos habidos y añadidos susceptibles de manipulación… y, como pasa con historiadores, en función de afiliación o de a quién deban nómina. Como en todo, busca nutrir al miedo, nuestro control y recordarnos nuestra vulnerabilidad.

No creo que haya que frivolizar con el cambio climático o el calentamiento global; lo que sea, se llame como se llame, está pasando y lo podemos comprobar a nivel domestico con el ajetreo que nos traemos guardando la ropa de invierno en nuestros armarios para sacar la de verano; antes la viceversa tarea se limitaba a un par de días al año y en la actualidad, en pleno pulso, ya llevaremos media docena de veces en los últimos dos meses. Un flirteo que duda si convertirnos en tristes ingleses de mundo gris con cielo encapotado limitado a 1.500 horas de sol al año, o en beduinos achicharrados al mediodía.

Por su innegable fuerza y sabiduría, yo quiero creer que el universo y toda su vasta creación tendrán recursos suficientes como para desarrollar su sistema inmunológico, que se nos escape, y propia autodefensa. Muy a pesar de nosotros, que no dudéis que si por ejemplo la IA tuviera la instrucción de hacer lo que fuese para salvar la tierra podría vernos como sus enemigos. Sabemos, y tenemos los medios necesarios para generar energía renovable o ilimitada, aire y sol para regalar, sin dueño y que deberían reducir a voluntad o donativo la factura de la luz… pero seguimos dependiendo de los compuestos orgánicos básicos formados exclusivamente por átomos de carbono e hidrogeno, componentes fundamentales del petróleo y gas natural.

Tanto es así, que si el hidrocarburo tose, a todos nos sube la fiebre y dificulta o condiciona la llegada a fin de mes. Su dominio, control y disposición potencian y licencian guerras con pretensiones de nuevo orden mundial y autoridad para mover hilos… eso sí, disfrazadas de otras causas con un arraigo rancio que si fueran la razón ya se tenían que haber precipitado hace más de medio siglo. Evidentemente, la prioridad no es que nosotros dispongamos de su servicio, sino el negocio y el poder que las energías son capaces de representar y suponer. La dependencia es máxima y, por lo que sea, no se está aprovechando la crisis del petróleo para reforzar e incidir en la estrategia de sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables para multiplicar los acumuladores que almacenen el calor del sol y la fuerza del viento y para construir, por ejemplo, pequeñas centrales nucleares en vez de cerrarlas.

Hay ciertas verdades, mucha mentira, más verdades a medias y fiascos, demasiados intereses, abundante intoxicación política y oportunidades inmejorables de corrupción para hacer fortuna. Respecto a las energías renovables, hay informes que avalan que las baterías solo cubren 1,5 segundos de la demanda mundial y hacen hincapié en la incapacidad de la eólica y solar para garantizar el suministro sin el respaldo del gas y las centrales nucleares; la energía renovable no tiene capacidad de sostener el conjunto de generación de energía en el sistema eléctrico. Por mucha letanía de la izquierda radical, y aunque haya mejorado en eficiencia, el problema es que tiene una utilidad muy limitada a la hora de, por una parte, hacer las veces de centrales Base: instalaciones de alta potencia diseñadas para operar de forma continua 24 horas al día garantizando el suministro constante de energía eléctrica y no es una fuente confiable de energía que opere cerca de su capacidad máxima tal y como se exige de este tipo de centrales.

O, por otra parte, hacer las veces de centrales Pico (o punta): Instalaciones de generación eléctrica diseñadas para operar específicamente durante los periodos en que la demanda de electricidad alcanza sus niveles más altos (horas punta), se hace imposible regular la cantidad de energía producida en un momento determinado puesto que depende de factores climáticos que no controlamos directamente. A pesar de lo que diga y presuma nuestro gobierno de forma recurrente de que la generación renovable cada vez tiene un peso mayor en el mix energético (combinación de diferentes fuentes de energía, renovable y no renovable), nuestra dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo mucho mayor. Según un reciente informe de JP Morgan (Institución financiera más grande de EEUU) explica que el consumo energético total en España depende en un 70% de combustibles fósiles importados. Para generar calor, utilizado principalmente para producir electricidad, entre las renovables y los hidrocarburos se encuentra la Energía Nuclear; basada en la fuerza contenida en el núcleo de los átomos (protones y neutrones) del uranio-235 o el plutonio, que se libera mediante fisión (división); cuando se logre por fusión (unión), en desarrollo experimental, se convertirá en la energía del futuro y producirá un viraje de mantra con su correspondiente discurso y agenda.

No emite gases de efecto invernadero, pero genera residuos radioactivos que requieren una gestión segura a largo plazo (milenios). Hoy día, la nuclear, genera el 10,5% de la electricidad mundial. España llegó a disponer de 10 reactores nucleares, en la actualidad tiene 7 operativos, y cuenta con 5 centrales nucleares que en conjunto producen el 20% de la electricidad de todo el país: Almaraz I y II (Cáceres); Ascó I y II (Tarragona); Cofrentes (Valencia); Trillo (Guadalajara) y Valdellós II (Tarragona). En estado de desmantelamiento: Santa María de Garoña (Burgos), José Cabrera (Guadalajara) y Valdellós I (Tarragona)… a las que se pretende que sume Almaraz antes de 2030 en cumplimiento de agenda política. Se da la circunstancia de que nuestro gobierno, el más antinuclear de la historia, mientras mantiene un pulso con la oposición en torno al cierre de las centrales nucleares de nuestro país, subvenciona con 90 millones al CERN, la organización que se encarga de la investigación atómica de la UE, duplicando en ayudas al 2º clasificado en subvenciones extranjeras dedicado a la lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

Por otra parte, en pleno pulso por el recorte de las subvenciones a las renovables, nos estamos dando de bruces con inversores y acreedores internacionales que reclaman que España pague las indemnizaciones por los impagos de las primas a las compañías afectadas y en consecuencia, por ejemplo, Bélgica nos tiene embargados 482 millones por la deuda; Holanda nos ha embargado el edificio del Instituto Cervantes en Utrecht por no haber pagado los más de 100 millones que se debe a Eurus (filial energética de Toyota); o en EEUU el impago alcanza los 688 millones a 7 acreedores.

Paralelamente, en nuestro territorio y desde hace un par de décadas, las renovables representan un manjar que “energitiza” la iniciativa corrupta, centrándose en la creación de una “caja negra” en el ministerio de Transición Ecológica para blindar adjudicaciones a dedo ocultas a la supervisión oficial, una trama de concesión de licencias que incluso vende proyectos millonarios a fondos de inversión extranjeros y tiene como centro a la empresa más importante del sector: Forestalia. Pero eso es otra historia. En fin, si ya está pasando con la Luna, que no sé hasta qué punto (y para qué) es necesario tanto esfuerzo, revuelo e inversión… y parece que vestirá barras y estrellas y lucirá algún concesionario Tesla; no dudéis que, una vez agotado el hidrocarburo, las próximas guerras enfocarán su objetivo en adueñarse del Sol, en crear canales invisibles para guiar a sus rayos donde convenga y en orientar a capricho el soplido o las corrientes del viento, como ya está pasando involuntariamente con las marinas consecuencia de los parques eólicos… que ya nos dirán cuándo y con qué impacto las incluimos en nuestro catalogo de preocupaciones. Tranquilos, la buena noticia es que seguramente nos lo perdamos porque ya no estemos aquí. No olvidéis reciclar y ser medioambientalmente correctos y disciplinados… y si os sobra tiempo, podéis hacer como en Pakistán, que han plantado 10 billones de árboles en 3 años; si arrimáis el hombro, tocaríamos a 208 por cabeza…

CRISTINO