2

Visita Papal

España en fiesta mayor
se ha limpiado los zapatos,
hoy va en traje de domingo
para asistir a los fastos.

Todo bien organizado.
Una imagen impecable.
Volcado con el Vicario
este país admirable.

Líderes que se saludan,
besos, abrazos gentiles,
orgullo del buen hacer,
nerviosos, casi febriles.

El papamóvil brillante,
tapacubos y cristales,
ha pasado la iteuve
como todos sus iguales.

Madrid se entrega contento
para recibir al Papa.
Han llegado ilusionados
de todas partes del mapa.

Seglares y sacerdotes
con sus mejores sotanas.
Monjitas aceitunadas.
Todos hermanos y hermanas.

Don León está contento.
Se le ve calmo y sereno.
Porta un mensaje bien claro,
discurso recto y ameno.

Habla de ayuda a los pobres,
a los más necesitados,
de facilitar la vida
a aquellos desheredados,

que se dejan la existencia
trabajando en condiciones,
muchas veces inhumanas,
sin papeles ni atenciones.

Los jovencitos cristianos
cantan en dulce coral.
La curia viste de gala,
anillo y cruz pectoral,

con mitras y solideos.
Emociones compartidas.
Sandalias pontificales.
Ejemplos de fe y de vidas.

Supongo sinceramente
que escuchen con atención
los consejos y razones
del pontífice León.

Reconozcan los errores
con humildad y valor,
que descalzos por la vida
aún se camina mejor.

Entre tanto en Salamanca,
sabia ciudad de ideales,
se homenajea a Vitoria,
Honoris causa, legalis.

Aquel que pidió licencia
y buen trato a los iguales.
Respeto y condescendencia.
Bien merece honores tales.

Coincidencia y armonía.
Un gran hito para el mundo.
Traiga la fraternidad,
venga el abrazo profundo.

Aunque sea por unos días…
Que mañana cuando vuelva
el buen Papá al Vaticano,
tornaremos a la gresca,
fulano contra mengano.

La costumbre está arraigada,
los garrotes en lo alto.
Nos romperemos la crisma.
Tres minutos cada asalto

Abelardo Grande