2

Infancia en blanco y negro

Los primeros cuadernos
con renglones
-paralelos raíles
de la vida-

Sacapuntas,
goma de borrar.
Nerviosos movimientos.
Infantiles.

Manos frías,
en invierno sabañones.
Carámbanos
colgando en los aleros.

Aulas rebosantes.
Viejos pupitres
con tintero.

Las bufandas, los gorros y los guantes.
Ropa heredada
después de los hermanos.
Ellos fueron mayores.

Los zapatos gorila,
eternos,
los mejores

En el centro de todo,
un crucifijo.
Una sagrada historia…
En el nombre del padre.
En el nombre del hijo.

En la pared
la foto de un señor
en blanco y negro.

Y siempre,
eternamente,
la figura perenne del maestro.
La paciencia en su máxima expresión.
Impartiendo enseñanza,
docto, recto.
Pura vocación!!!

Nos hablaba de España,
de reyes visigodos
de memoria.

Y el imperio…
De Cristóbal Colón.
Era la historia.

Y la tabla del ocho,
a ritmo de canción…
Y entraba sueño.

El timbre del recreo
que nunca llega….

Carreras por el patio.
Sobraban los abrigos.
Hervidero de niños.

Compañeros que a base de empujones
mutaban en amigos.

Las flores a María del mes de mayo…

Aprendimos de modo natural
a ser nosotros mismos.

En aquel poblado patio,
cada uno
fue buscando su sitio.

Sin traumas
ni presiones.
Asumimos el premio y el castigo.
Nunca nada dimos por vencido.

Seguimos avanzando.
Dueños de aquella infancia.
Creciendo como el trigo
hacia el verano.

Deberes para casa.
…Y córtate las uñas
y lávate las manos.

Los juegos en la calle eran eternos.
Todo eran sensaciones.
Por encima de todo los amigos.

Iban quedando atrás…
Los primeros cuadernos con renglones.
-paralelos raíles de la vida –

Y así la vida avanza…
Y así la vida iba.

Otro ciclo vital,
otra esperanza.
El mundo y sus renglones paralelos.
El alma aún no dolía.

Después…

Un año más.
Otra vez fin de curso…..
Y vacaciones.
Y la risa, y la paz
y la alegría.

Abelardo Grande