2

UNA COLLEJA A CUPIDO


Según la mitología,
era Venus muy hermosa.
Malcasada con Vulcano.
Tornada en infiel esposa.

De una aventura con Marte
dios romano de la guerra,
concibieron a Cupido.
Quién fue escondido en la sierra.

Acogido por las fieras,
amamantado por ellas.
Júpiter dios de los dioses,
de rayos y de centellas.

Alegando que traería
perjuicios universales.
Porque el amor no distingue
ni a dioses ni a mortales.

Se empeñó en exterminar
al niño de las saetas.
Mas ya el infante mamaba,
de las animales tetas.

Iba creciendo el muchacho,
tan bello como su madre,
feroz como sus nodrizas,
tan audaz como su padre.

De la madera de un fresno
el arco se fabricaba
las flechas de un ciprés,
de noble cuero la aljaba.

El chaval venido arriba
no despreciaba una pieza,
creaba ríos de suspiros
y dolores de cabeza.

Mas tarde serían de oro
los dardos que lanzaría.
Directos al noble pecho.
Ni el pianista libraría.
El mancebo disfrutaba,
adaptando prodigioso,
al sentir más despistado
o al corazón más rocoso.

Y así, de tiempos remotos
hasta el mismo día de hoy.
Mas tarde se puso alas…..
Que yo ni quito ni doy….

Pero vamos, digo yo…
Si ya andaba suelto el chico.
Hijo del dios de la guerra.
Dale alas y que vuele

dando vueltas a la tierra…
!!Que desde arriba es más fácil!!!
El niño, dale que dale.
!!Que no me apuntes a mí!!!

Este flechazo no vale!!!!
Tírame un dardo de plomo
que voy buscando el olvido.
Mira, allí hay mucha gente.

Déjame con lo vivido.
Un buen día enamorado
de una bella y su latido
se clavó su propia flecha.

El dijo que distraído….
Creyó que le iba a creer.
Lo tenía bien merecido.
(Que sepa bien lo que duelen

los flechazos de Cupido.)
Se casó con la beldad
que por Psique atendía.
Y tuvieron una hija.

Voluptuosidad sería.
Hoy representa el placer,
la pasión y el hedonismo.
Muy cerquita de amor
aunque no sea lo mismo.

Abelardo Grande