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IMAGINO

 

Imagino

aquel bípedo

en ciernes.

Sumido en la oquedad

de la caverna.

Atisbando, en lo alto

junto al fuego.

Vislumbrando el transitar de las manadas.

Aguzando la piedra de su lanza.

Era el clan,

todos para todos.

Inmerso en sus raíces,

solidario.

Existiendo allí,

donde se alcanza

la dimensión exacta de la raza.

A la luz de la hoguera.

Invocando a los dioses de la caza.

Evocando en las paredes de la gruta

jornadas de abundancia.

Las manos pigmentadas

impregnaron los techos y las salas.

Señas de identidad

de mañanas heladas con escarcha.

El hambre, con sus garras afiladas

hizo salir al hombre,

en mitad de la incierta madrugada.

Era cazar o morir.

El hombre Primitivo y su diario.

Era vivir o nada.

Era el final del clan.

El fin y su amenaza.

……    ……..      ……

Muchos siglos después.

Aún sigo imaginando.

Ahora que todos somos la manada….

Que un clan hambriento,

codicioso,

insolidario….

Atisba nuestro lento ir y venir,

desde una cueva tenebrosa,

ornada de riqueza y oropeles.

Impía, sin esperanza.

Será vivir o nada?

 

Será.

 

Abelardo Grande