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EN ESTE MOMENTO 

Disfrutando del momento

me paro a considerar

entre infancia y otros tiempos

herederos,sin entrar

en colores ni rencillas

heraldos del más allá

ni en razones contrapuestas

ni en cuentos del acullá

Testigo al fin de unos años

que vivieron el dos mil

después de un mil novecientos

que se alejaba febril

lamiéndose las heridas

de contiendas homicidas

sin razones ni motivos

para segar tantas vidas

Entre dos guerras mundiales

y nuestra guerra incivil

caminaba el siglo veinte

hacia el año dos mil

Nietos de aquella centuria

de un vértigo bien regado

por la sangre de aquel joven

que murió siendo soldado

Algunos fuimos creciendo

y nos fuimos dando cuenta

de que la nave viraba

huyendo de la tormenta

Nos miramos al espejo

allí nos reconocimos

niños de una nueva era

frutos de un mismo racimo

vivíamos con lo puesto

se heredaban los zapatos

nos zurcian los calcetines

no había para boatos

Era una España distinta

que se sacudía el complejo

de la boina y el botijo

luciéndose con gracejo

ante los ojos de un mundo

que admiraba su historia

el esfuerzo de sus gentes

y su nueva trayectoria

Se abrieron los horizontes

de una Europa soñadora

hubo progreso y cultura

iba llegando la hora

Se marchaba el siglo veinte

Nació un milenio a medida

de aquella generación

que no ha sentido la herida

de presenciar una guerra

amenazando su casa

ni la tenaza del hambre

ni la ausencia de la brasa

En el albor del milenio,

se había asentado en Europa

una falsa sensación

iba a rebosar la copa

Una crisis financiera

nos hizo tambalear

nos dejó a la deriva

luchando por avanzar

En este preciso instante

me pongo a considerar

la vuelta a tiempos inciertos

Tal vez toque analizar

Aprender de los errores

de un siglo vertiginoso

que partió herido de muerte.

Valga por lo vigoroso

desde los años sesenta

una enhiesta juventud

que se sacudió la caspa

y no bajo la testuz

Tal vez toque analizar

del pasado los errores

si queremos evitar

el museo de los horrores

Habrá que ser optimistas

El dilema está en las riendas

de este corcel desbocado

Quién manejará esas riendas?

 

ABELARDO GRANDE