Un penalti inexistente y una tibia primera parte de los locales, deja al Santa Marta sin Copa del Rey pese a la exhibición de Martín Galván

El Salamanca UDS se impone por 1-2 en un Alfonso San Casto lleno hasta la bandera tras adelantarse con una pena máxima que no fue, mientras los de Mario Sánchez rozaron la remontada en una segunda parte liderada por un sobresaliente Martín Galván

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 2 de octubre de 2026 

No pudo ser. El árbitro no estuvo acertado al señalar un penalti inexistente en los primeros minutos del partido, una decisión que condicionó el arranque de un Santa Marta que también pagó una primera parte demasiado tímida, en la que apenas dispuso de una ocasión clara de gol, precisamente cuando más necesitaba serenidad para afrontar la noche más importante de su historia. El Alfonso San Casto presentó una imagen propia de las grandes citas, con las gradas repletas y todo un pueblo volcado con su equipo, que estaba a solo noventa minutos de alcanzar la Copa del Rey.

Pero el encuentro se puso cuesta arriba demasiado pronto. La pena máxima, señalada tras una acción de William dentro del área precedida de una falta sobre el jugador santamartino, permitió al Salamanca UDS adelantarse en el marcador cuando apenas se había superado el primer cuarto de hora. El gol golpeó a un Santa Marta que todavía trataba de asentarse sobre el césped y que, lejos de encontrar la reacción, encajó poco después el segundo. Murua encontró demasiado espacio entre la defensa santamartina, avanzó sin oposición y sacó un disparo desde fuera del área ante un Saldaña descolocado que puso el 0-2 y complicó todavía más el camino de los locales.

Pero cuando más complicado parecía el panorama apareció la figura de Martín Galván. El mexicano asumió toda la responsabilidad ofensiva de los suyos y comenzó a liderar la reacción santamartina. En el último suspiro de la primera parte puso una falta perfecta al área para que Iker Hernández cabeceara el 1-2 y devolviera la esperanza a una afición que nunca dejó de creer. Aquel gol cambió por completo el partido y encendió a un San Casto que volvió a soñar con la remontada.

Pero cuando más complicado parecía el panorama apareció la figura de Martín Galván. El mexicano asumió toda la responsabilidad ofensiva de los suyos y comenzó a liderar la reacción santamartina. En el último suspiro de la primera parte puso una falta perfecta al área para que Iker Hernández cabeceara el 1-2 y devolviera la esperanza a una afición que nunca dejó de creer. Aquel gol cambió por completo el partido y encendió a un San Casto que volvió a soñar con la remontada.

La segunda mitad fue un monólogo del conjunto de Mario Sánchez. El Santa Marta adelantó líneas, ganó intensidad y consiguió encerrar por momentos al Salamanca UDS en su propio campo. Y en el centro de todo volvió a aparecer Martín Galván. El delantero se echó el equipo a la espalda, pidió todos los balones, generó peligro constante y obligó a intervenir en varias ocasiones al guardameta visitante, Unai Ayala, que terminó convirtiéndose en uno de los protagonistas de la noche.

Las ocasiones se sucedieron. David Martín tuvo el empate, Galván rozó el gol en varias acciones y hasta Saldaña subió a rematar en los últimos minutos en busca de una igualada que habría llevado el partido a un desenlace todavía más emocionante. El Santa Marta empujó con más corazón que nunca, pero el premio no llegó. El pitido final confirmó la clasificación del Salamanca UDS para la Copa del Rey y dejó una mezcla de tristeza y orgullo entre los aficionados locales.

Penalizado por una primera parte gris y por una decisión arbitral que condicionó el desarrollo del encuentro, el conjunto santamartino firmó una segunda mitad de enorme nivel y estuvo muy cerca de cambiar el destino de la eliminatoria, al menos para llevar el partido al empate en los 90 minutos.

Una organización a la altura de una noche histórica

Cabe destacar también la capacidad organizativa de la UD Santa Marta en una de las citas más importantes de su historia. El club respondió con nota a un partido que despertó una enorme expectación, gestionando de forma impecable la afluencia de público en un Alfonso San Casto que presentó una de las mejores entradas que se recuerdan.

Los accesos, la seguridad, la atención a los aficionados y la coordinación del evento funcionaron con normalidad. Una organización a la altura de un encuentro histórico que permitió que la fiesta del fútbol se desarrollara sin incidentes y que dejó una magnífica imagen del club y del municipio, gracias también al trabajo de la Guardia Civil, la Policía Local, la seguridad privada, Protección Civil, Cruz Roja y los trabajadores del club.

Piel de Mariposa, también con el Santa Marta

El equipo Piel de Mariposa también quiso mostrar su apoyo a la UD Santa Marta en una de las citas más importantes de la historia del club. Una representación de sus integrantes acudió al Alfonso San Casto junto a Javi Gallo para respaldar al conjunto local en una noche cargada de emoción, sumándose al gran ambiente de apoyo que se vivió en las gradas desde mucho antes del pitido inicial.