¡HASTA PRONTO!
Por las noches,
en la soledad de mi habitación,
cuando intento dormirme,
pero no puedo,
porque mis demonios no paran de amenazarme
con que jure y perjure
que mañana tengo que decirte adiós,
pero no un adiós definitivo;
eso sería mi sentencia de muerte,
sino… un hasta pronto,
un hasta que se me cure la herida
que no para de sangrar,
un hasta que junte todas las piezas
de mi alma rota,
un hasta que salgas de mi cabeza,
en la que parece que te has quedado a vivir,
un hasta que se me pasen las ganas
de todo contigo,
un hasta que mis manos toquen mi cuerpo
sin pensar que lo estás tocando tú,
un hasta que el universo
no me vuelva a gritar tu nombre,
un hasta que este largo invierno me convenza
de que no podemos estar juntos…
Y mientras me voy quedando dormida
con ese juro y perjuro,
sonrío a mis demonios,
porque sé que no será más que un mal sueño,
que llegará el alba con un sol tan radiante
que vencerá todas mis pesadillas,
y abro los ojos feliz,
porque tengo todo un día por delante
en el que no habrá más tormentas,
en el que no te diré adiós…
ni, por supuesto… ¡hasta pronto!
C.R.
Escríbenos