Santa Marta refuerza su apoyo a la Casa-Hogar de las Madres Carmelitas con una ayuda de 3.300 euros

El Ayuntamiento renueva su compromiso con la institución para contribuir a los gastos de funcionamiento de un centro que atiende a menores en situación de vulnerabilidad

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 15 de agosto de 2026 

El Ayuntamiento de Santa Marta ha renovado su compromiso con la labor social que desarrolla la Casa-Hogar de las Hermanas Carmelitas Teresas de San José mediante la firma de un nuevo convenio de colaboración que permitirá financiar parte de los gastos corrientes del centro. A través de este acuerdo, el Consistorio concede una subvención nominativa de 3.300 euros destinada a apoyar el funcionamiento diario de una institución que lleva más de tres décadas trabajando con menores que necesitan protección y apoyo.

La ayuda municipal contribuirá a sufragar los gastos derivados de la actividad cotidiana de la casa-hogar, un recurso que desempeña una importante función social y educativa acogiendo a niños y jóvenes que atraviesan situaciones especialmente complejas.

Un convenio que se inicio en 2024

El Ayuntamiento suscribió por primera vez este convenio en 2024, incorporando así a las Hermanas Carmelitas Teresas de San José al conjunto de entidades sociales con las que mantiene líneas de colaboración estables. Entre ellas se encuentran organizaciones y centros de referencia como el Centro Ave María, Proyecto Hombre o Cruz Roja, que desarrollan una destacada labor de atención a personas y colectivos que requieren apoyo específico.

CRUZ

Mari Cruz Gacho, Bienestar Social

“Colaboramos de manera permanente con la Casa-Hogar, ya que la infancia siempre ha estado en el centro de las políticas municipales de este Ayuntamiento. A través de este convenio, queremos aportar nuestro granito de arena para ayudar en una labor que beneficia a los más pequeños que, además, se encuentran en una situación de especial desprotección”.

La presencia de las Hermanas Carmelitas Teresas de San José en Santa Marta se remonta a 1990.

Desde entonces, la congregación ha desarrollado una doble misión, la formación de jóvenes con vocación religiosa y la creación de un hogar para menores que necesitan un entorno estable donde crecer y desarrollarse.

Los niños y adolescentes que llegan al centro son derivados por los Servicios de Protección a la Infancia de la Junta de Castilla y León cuando concurren circunstancias que pueden afectar a su bienestar, su desarrollo personal o su integración social. Aunque cada caso presenta características diferentes, todos ellos comparten la necesidad de encontrar un espacio seguro donde recibir atención, acompañamiento y oportunidades para construir su futuro.

El centro ofrece a los menores un entorno familiar, apoyo educativo, acompañamiento emocional y las herramientas necesarias para favorecer su desarrollo integral, contribuyendo a que puedan afrontar con mayores garantías los retos de su crecimiento.