Raquel Martín abre temporada el lunes de Pascua en Mugron

La novillera de Santa Marta deja la impronta de su valor y oficio ante un lote muy duro y exigente en tierras francesas

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 08 de abril de 2026 

La temporada echó a andar para Raquel Martín en el coso francés de Mugron, plaza en tierras de querencias para la novillera santamartina, donde cada año encuentra el calor de una afición francesa que ha seguido de cerca su evolución desde sus comienzos sin caballos. En esta ocasión, lo hizo dentro de una dura novillada concurso, compartiendo cartel con Mario Vilau y Eduardo Ruiz de Velasco, frente a un encierro serio y bien presentado de Pablo Mayoral y Sánchez Arjona.

Abrió plaza Raquel Martín, vestida de cielo y oro, con un novillo de Pablo Mayoral que, aunque bien hecho y de noble estampa, evidenció falta de fondo y fuerza desde los primeros compases. En el capote dejó detalles de buen gusto, con el animal metiendo la cara con cierta clase, aunque sin terminar de romper hacia adelante. En varas, cumplió sin excesivo empuje.

Ya en la muleta, la faena tuvo que construirse desde el esfuerzo. Comenzó la novillera con doblones de poder, tratando de someter una embestida corta y deslucida. Por el pitón derecho logró los momentos más templados, intentando ligar con profundidad pese a la escasa transmisión del astado. Por el izquierdo, el novillo nunca terminó de definirse, obligando a Raquel a tirar de firmeza y colocación. La faena, marcada por la falta de opciones del oponente, dejó patente la actitud de la santamartina, siempre vertical y asentada. Una segunda estocada resultó efectiva. Saludó desde el tercio con petición de vuelta al ruedo.

El cuarto de la tarde, de Sánchez Arjona, presentó un carácter muy distinto. Más exigente, con fondo y sentido, obligó a la novillera a emplearse a fondo desde el inicio. Ya en el capote apuntó maneras, y en el caballo protagonizó un tercio de varas intenso, acudiendo hasta en tres ocasiones con bravura, siendo muy aplaudido el picador Curro Sánchez por su labor.

El tercio de banderillas mantuvo el nivel, con ovación para los subalternos, antes de que Raquel tomara la muleta ante un novillo que no regalaba nada. Los primeros compases fueron de tanteo, midiendo una embestida que se quedaba corta y que exigía precisión milimétrica. Encontró mejor acople por el pitón izquierdo, donde logró robar muletazos de mérito, aunque sin poder alargar el trazo debido a la falta de humillación del animal. Por el derecho, las dificultades se acentuaron.

La faena fue un ejercicio de voluntad y entrega, pero sobre todo de valentía y de querer más que poder, ante un novillo que se paraba y que nunca permitió el lucimiento. Raquel no volvió la cara, manteniéndose firme en el sitio pese a las complicaciones. Tuvo que recurrir al descabello. Silencio.

Así arrancó la temporada para Raquel Martín en la que tiene su segunda cita este domingo 12 de abril en el festival de Villoria junto a Damián Castaño, Manuel Diosleguarde y Jarocho con Novillos de Valrubio y Valdeflores.