Santa Marta se vuelca contra el hambre en África con una solidaria Operación Bocata

La Parroquia de Santa Marta recauda 7.420 euros para Manos Unidas en la 16ª edición de una iniciativa ya arraigada en el municipio

REDACCION. SANTA MARTA DE TORMES 28 de febrero de 2026 

Hay gestos sencillos que dicen mucho de un pueblo, y este viernes, Santa Marta ha vuelto a demostrar que la solidaridad no es una palabra vacía, sino una actitud compartida. La Parroquia del municipio celebró una nueva edición, la decimosexta ya, de la Operación Bocata a beneficio de Manos Unidas, una cita que, año tras año, ha echado raíces en la vida social de la localidad.

Durante dos semanas, cerca de 50 voluntarios de la Parroquia de Santa Marta han trabajado con constancia y discreción para que todo estuviera preparado. La mañana del jueves fue el punto culminante de ese esfuerzo colectivo, organizando el pan, los ingredientes, las bolsas y, sobre todo, las manos voluntarias dispuestas a servir. Gracias a su dedicación, cientos de bocadillos solidarios se repartieron en una jornada donde se mezcló el compromiso, la solidaridad y la participación.

Supermercados, comercios de alimentación, residencias y vecinos aportaron la materia prima necesaria, tejiendo una red silenciosa de colaboración. También el Ayuntamiento de Santa Marta de Tormes, a través de la concejal de bienestar social Mari Curz Gacho se sumó a la iniciativa con una aportación económica, reforzando el carácter colectivo de la jornada.

Colegios e institutos, centros sociales, comunidades religiosas, familias, mayores y jóvenes quisieron participar adquiriendo su bocadillo solidario, en un gesto consciente que expresa que el hambre en África no es una realidad ajena. La Plaza de la Iglesia cambió su ritmo habitual y se llenó de idas y venidas, entre saludos y encuentros, en busca del bocadillo solidario.

Como resultado de la jornada solidaria de la Operación Bocata de este año, y sumando las colectas previas a lo recaudado durante el día, Santa Marta aportará en 2026 un total de 7.420 euros a Manos Unidas, el equivalente a 1.484 bocadillos solidarios.

La recaudación se destinará a un proyecto agrícola en Gikongoro, al sur de Ruanda, donde muchas familias dependen casi exclusivamente de la agricultura para subsistir. El objetivo es reforzar la producción mediante la construcción de invernaderos, la mejora y producción de semillas y la formación agrícola de la población beneficiaria.

Dieciséis años después, la Operación Bocata se ha consolidado como una actividad señalada en el calendario parroquial y como un recordatorio de que, cuando una comunidad se une en torno a una causa justa, el gesto más humilde puede convertirse en esperanza compartida.