Homilía de San Blas 2026

Fiestas de San Blas 2026

Mariano Montero, Párroco. SANTA MARTA DE TORMES 4 de febrero de 2026 

Queridos amigos, autoridades y vecinos: Un año más celebramos en Santa Marta de Tormes a San Blas, nuestro patrono, y le honramos con esta misa, como acción de gracias y para recibir su bendición y seguir inspirándonos en él.

Una vez más, vamos a unir la Palabra de Dios de este día con la preocupante realidad de nuestro tiempo que, por contraste, realza el valor de nuestras tradiciones. Como siempre, intentamos iluminar esta realidad con el Evangelio y con el testimonio de San Blas, así como destacar lo que estamos llamados a celebrar en estas Fiestas de 2026.

 1.- Somos víctimas y cómplices en un mundo tóxico      

Las “gargantillas” son el signo más visible y popular de esta fiesta de San Blas. Cada año pedimos al Santo que, con su bendición, nos proteja de los males de garganta, y por extensión, de todo aquello que, saliendo de la garganta propia o ajena, pueda ser un mal para todos. Las palabras influyen en nuestras relaciones y se hace cada vez más evidente el poder tóxico que pueden llegar a tener.

Si nos fijamos en este último año, el mundo se está convirtiendo en un campo de batalla donde impera la ley del más fuerte y el más poderoso impone su “post-verdad”, más allá de las evidencias objetivas y del respeto a los demás. Los ejemplos más evidentes son Trump y Putin. Pero esto no está pasando solo a nivel internacional, sino que se está haciendo presente en nuestro día a día.

Os voy a compartir algo que me ocurrió a mí hace unas semanas. Un pequeño hecho de vida que nos podía haber pasado a cualquiera, pero que a mí se me hizo revelador de lo que está aconteciendo en el mundo de hoy… Yo viajo todos los días de Santa Marta a Salamanca, donde vive mi madre anciana a quien acompaño. Siempre dejo el coche en el mismo parking del centro de la ciudad, que desde hace un tiempo está teniendo un problema que nos inquieta a los conductores. Hay una rampa de entrada y salida a la calle, por la que cada vez más suben y bajan peatones que tienen allí su coche, aunque la salida peatonal es otra. Yo ya me había encontrado con varias personas que entraban o salían por ahí y solo si veían un coche retrocedían, para luego seguir adelante como si fuera el pasillo de su casa… El caso es que ese día estaba yo subiendo la rampa en el coche, cuando entra de la calle un hombre y, al verme en la mitad de la rampa, no retrocede, sino que se pone delante mío y me hace señas para que yo me aparte. Freno el coche y él sigue bajando y, cuando pasa a mi lado, bajo la ventanilla y le digo: “Señor, está prohibido el paso de peatones por aquí, las escaleras de salida peatonal están en el otro lado”. Pensé que se iba a disculpar o a poner una excusa, pero me grita: “¡Eso es mentira!”. Entonces, sorprendido, le digo: “Caballero, hay cinco carteles en este garaje que señalan que los peatones no pueden usar esta rampa”. Y él me repite amenazante: “¡Eso es mentira!”… Él siguió bajando y yo me fui impactado, con la tentación de volver a buscar al dueño del parking para pedirle que tomara medidas, pero sintiendo que con la prisa que tenía no podía regresar.

Y me fui preocupado, pensando que todo esto es un reflejo lo que está pasando hoy en el mundo: se extiende  la ley del más fuerte, la palabra de quien se impone marca lo que es verdad y mentira, y se diluye la convivencia basada en las normas y el respeto mutuo… Todos somos víctimas y cómplices de esa toxicidad creciente. ¿Qué camino nos queda?

 2.- El papa León y San Blas nos llaman a palabras y obras saludables.

Hace menos de un mes, el 9 de enero de este 2026, el papa León XIV se expresaba así ante los miembros del cuerpo diplomático en la Santa Sede, que representan a 143 países de todo el mundo:

“Hoy en día, el significado de las palabras y los conceptos que representan son cada vez más ambiguos. El lenguaje se está convirtiendo cada vez más en un arma con la cual engañar, o golpear y ofender a los oponentes. Las palabras deben volver a expresar ciertas realidades de forma inequívoca. Sólo así podrá reanudarse el diálogo auténtico sin malentendidos. Esto debería ocurrir en nuestros hogares y espacios públicos, en la política, en los medios de comunicación y en las redes sociales. Del mismo modo, debería ocurrir en el contexto de las relaciones internacionales y el multilateralismo, para que este último pueda recuperar la fuerza precisa para desempeñar su papel de encuentro y mediación.”

El papa es muy claro. Y habla en sintonía con el ejemplo de vida que es para nosotros nuestro patrono San Blas. Recordémoslo un año más: Fue un médico dedicado con competencia al bien de los demás, que salvó a un niño de morir ahogado por una espina, de ahí la tradición de “la gargantilla”. Como obispo de Sebaste, una pequeña ciudad de Armenia, fue servidor de la unidad y el bien común. Y murió mártir, tras una de las persecuciones del Imperio romano contra los cristianos. Vivió en el siglo IV, pero su legado llega hasta nosotros. Sus palabras y sus obras se alejaron de la toxicidad, para generar vida y luz alrededor. Encarnó lo que nos enseñan las lecturas bíblicas que hemos proclamado hoy, que indican que no valemos por nuestro poderío, sino por nuestro ser hijos de Dios, lo cual nos capacita para vivir y convivir desde palabras verdaderas y relaciones fraternas.

 3.- Santa Marta de Tormes, en camino hacia la Luz.       

El evangelio de hoy nos revela una verdad esencial. Jesús, que es la Luz, nos dice: “Vosotros sois la luz del mundo. No se enciende una lámpara para esconderla, sino para que ilumine toda la casa”. Esto nos lo dice a nosotros y por nosotros, los santamartinos y santamartinas. Si creemos esto, entonces todo cambia. En contraste con la oscuridad del mundo, es posible vivir nuestra vida personal y colectiva como “un camino hacia la Luz”.

Dios ha encendido en cada habitante de Santa Marta, y en todos como ciudad, unas potencialidades que están llamadas a crecer y a iluminar a otros. Lo vimos claro estas navidades, donde miles de salmantinos y muchos otros procedentes de lejos se acercaron para disfrutar de la villa navideña y de la iluminación nocturna de la Isla del Soto. Lo hemos reconocido estos días en el pregón de Luis Mateos, testigo de cómo Santa Marta de Tormes pasó, con el esfuerzo de todos, de ser un pueblo de dos mil habitantes a convertirse en la ciudad que es hoy. Lo vemos en las iniciativas permanentes de la corporación municipal, de los servidores públicos y de los vecinos que os sentís orgullosos de vivir y convivir aquí.

Se nos revela también en la iglesia de Santa Marta, que en noviembre inauguró esa serie de grabados de José Fuentes, “Las catedrales mágicas”, que son invitación y estímulo para comprendernos como peregrinos hacia la Luz, asumiendo la vida como un camino hacia la Belleza, el Bien y la Verdad, que para los cristianos – y para San Blas, nuestro patrono- tienen su fuente y meta en el Amor de Dios manifestado en Jesucristo.

Jesús nos dice hoy a los que aquí estamos: “Vosotros sois la luz del mundo y, con San Blas y como San Blas, estáis llamados a iluminar a muchos”. Ojalá que así sea.

¡Viva San Blas!… ¡Viva Santa Marta!

¡Vivan los santamartinos!

 

Mariano Montero, Párroco de Santa Marta