DESDE CARACAS CON AMOR
Para entender la presunta trayectoria corrupta de Zapatero, y otros esbozos de izquierda relacionados, legado de Chávez, encadenado de favores con aroma a petróleo, halo dorado y vínculo con Venezuela, es necesaria la coincidencia intima de dos factores, por un lado su ofrecimiento personal para servir al régimen de un Maduro “pochado” ya reo, que se espeja en la relación personal entre ambos y en la confianza para asumir tareas en aras de un blanqueo internacional chavista y, por otra parte, que su figura encaje en las pretensiones e intenciones Bolivarianas para perpetuar su totalitarismo y propagar el pensamiento revolucionario a través de la principal industria del país; el contexto se manifiesta con nitidez y sin tapujos en la lección que Fidel Castro dio en su día, allá por 2001 en los albores de Hugo Chávez, al general Guaicapuro Lameda, entonces presidente de la Empresa Petróleos de Venezuela S.A (PDVSA): “ Yo le voy a decir lo que tiene que hacer : calcular muy bien cuál es la cantidad de renta petrolera que se necesita para mantener a la población venezolana en nivel de subsistencia, pero con esperanzas, y el resto de la renta petrolera tiene que quemarla”.
El general le preguntó qué significaba quemarla y Castro le respondió “Le será muy útil para sembrar evidencias y comprar conciencias y colaboraciones a nivel nacional e internacional para apoyar nuestra expansión” .Así, con esta pauta, el origen y cortejo del negocio e intercambio de servicios se remonta a 2004, cuando Zapatero nombra embajador de Venezuela a Raúl Morodo, que auspició la venta de fragatas por 2000 millones y su entramado llegó a cobrar 4,5 millones de PDVSA por asesoría ficticia. Sin embargo, el flechazo y compromiso se sella en 2015 cuando nuestro ex presidente llega como observador electoral y sistemáticamente comienza a avalar al régimen como un enamorado tontorrón; tan buen observador que en las elecciones venezolanas del 28 de julio de 2024 Maduro obtuvo 3.385.155 votos frente a los 7.443.584 de Edmundo y Mª Corina y no observó ninguna irregularidad que hiciera dudar de “madurado triunfo”. Esa pericia y agudeza observadora con alarde malabar solo puede ser creíble y resultar gratis a la ingenuidad o a la inocencia.
De ahí, como si de cópula se tratara, fecundación y embrión. Sin cargo definido, pero apadrinado por el gobierno, más estridente y de intervención directa parece su empeño en el rescate de la aerolínea Plus Ultra por 53 millones en 2021 sin cumplir un solo requisito para ello: ni era solvente, ni era estratégica, ni era española; apenas realizó el 0,03% de todos los vuelos en España en 2019, tenía un solo avión operativo y pérdidas desde su nacimiento en 2011. Pendiente de concreción queda si tuvo alguna implicación en el “Delcygate” y dar sentido o motivo a sus viajes gratuitos con Air Europa y algún otro de Caracas a Santo Domingo compartiendo Jet Privado con Víctor de Aldama. Sea como fuere, cuando alguien que tiene asegurado su futuro, bienestar o continuidad de calidad de vida con una generosa pensión vitalicia (80.000€), renuncia a ese estado de confort y toma arriesgadas decisiones de hedor pétreo, incluso comprometiendo a su familia, para convertir ese privilegio en exceso… muy seguro debe estar de sus márgenes de maniobra, de que su actividad le reportará mayores beneficios y muy atada debe tener su impunidad bajo un disfraz de mediador adulterado que le otorga licencia para liberar sus movimientos e intervenciones y disposición o ampliación de contactos o conexiones exclusivas tejidas desde su era presidencial. Tan seguro y con tal manto de protección que se permite exhibir su recaudo y propiedad sin ápice de vergüenza: Un chalet de 2 millones en Las Rozas, 537 m2. Con 5 dormitorios y con zona específica para el servicio doméstico; otro chalet valorado en 700.000€ en el Barrio Puerta de Hierro (Madrid) a 15 minutos del centro; una Villa en Lanzarote adquirida en 2018 por un millón; otro chalecito en León y un piso a disposición en Caracas.
Tan asequible y convencida vería su expansión que no dudó en montar la empresa Whathefav para sus hijas, Laura y Alba, y conseguirles una cartera de clientes de confianza y con amplia cobertura; el tiempo dirá si sociedad pantalla, si parte de un engranaje empresarial opaco y si existe alguna participación clientelar testaferra… o se trata de un éxito emprendedor de sus “vástagas”. Laura, que ejerce como administradora principal, con 26 años en 2019 y con unos discretos estudios, respetables, de grado medio en imagen y sonido fue la cofundadora de la empresa junto a un imputado por fraude de 1,2 millones investigado en el llamado caso Simpromi en Tenerife, un desfalco millonario de fondos para discapacitados. Alba, dos años menor, que estudió Comunicación Audiovisual y Artes Escénicas en la Universidad Europea de Madrid se uniría después como CEO. Whathefav es una agencia de marketing digital y multimedia que ofrece servicios de creación de contenidos para redes sociales. Ha crecido en Latinoamérica y su particular mina de oro reside en Venezuela haciendo negocio con el Server (Servicio de conexión).
Entre sus clientes y por mediación del patriarca, algunos de buen lustre como Huawei, La Razón o El Español… y otros con cierto “tufillo” en formato de empresarios amigos de su padre que reciben ayudas millonarias por parte del gobierno, como Pedro Hermosilla (presidente de Agem) con vínculos en Guinea Ecuatorial y Cuba; alguno que sospechosamente administra 18 sociedades sin casi empleados y compartiendo sede en una pequeña nave de Alicante… y Julio Martínez, con intereses en Caracas y amigo fiel , con quien se comunicaba a través de un Nokia 3310 y que 72 horas antes de ser detenido por blanqueo de Plus Ultra fue visto junto a Zapatero en un monte sin cobertura de Madrid protegidos en tarea de vigilancia y control del perímetro por 4 vehículos y 6 agentes. Al salir a la luz el encuentro, Whathefav se borró de redes y José Luis de exposición pública. Las dos chicas, además de repartirse dividendos, son vecinas… Laura ya se compró piso junto al Parque Dehesa de la Villa en 2024 y Alba lo hizo el año pasado por 300.000€ en el barrio madrileño de Valdezarza. En apenas un lustro, y por arte de birlibirloque, pasaron de ser recordadas con vergüenza ajena por su exposición pública como góticas, también respetable, a gozar selectiva y excepcionalmente de unas oportunidades y posibilidades que están en las antípodas de las que disponen nuestros jóvenes veinteañeros…y representan envidia en los no tan jóvenes con igual o mayor formación en misma ocupación profesional.
En consecuencia, y con todo ello en coctelera, Zapatero debe tener los esfínteres en un “sinvivir”, aliviado en parte porque Delcy Rodríguez asuma la presidencia de Venezuela, que le facilita relativa protección y estreñimiento pasajero, pero desenfrenados en evacuación mirando de soslayo “el canto del Pollo”, de Hugo Carvajal a un Trump desatado y desmelenado con ribete y aura de “puto amo”, que evalúa abrir un proceso penal contra nuestro ex presidente por considerarle un posible “colaborador necesario” del Régimen de Maduro. Carvajal es un exgeneral (apodado Pollo), antiguo jefe de la Inteligencia venezolana, extraditado por España a EEUU en 2023 y que se ha declarado culpable de delitos de narcotráfico y narcoterrorismo asociados al Cártel de los Soles; pero lo más preocupante para Zapatero es que “El Pollo” , más allá de apuntar a testigo clave en el juicio contra el sátrapa caribeño, representa una auténtica “caja negra” de los secretos del chavismo, la información de que dispone es precisa y puede explicitar detalles de pagos o flujo de fondos procedentes del petrolero y dorado régimen y de tuteladas redes de intermediarios financieros de enriquecido forro.
Cristino
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