3

JUNTS i REMENATS…

 

JUNTOS Y REVUELTOS. Tras dos años de amenazas, chantajes y faroles, el partido del prófugo ha decidido retirarle su apoyo al cacareado Gobierno de Coalición Progresista; lo que no significa que vayan a sumarse a una hipotética moción de censura para darle puntilla ni conllevará la dimisión de altos cargos afines a Junts colocados a dedo por el Gobierno en organismos estatales o empresas públicas (Aena, Renfe, Enargas, RTVE…)omo contrapartida al apoyo recibido en los dos últimos años. Para que os hagáis una idea, no quiere que le ocurra como en 2022 tras salir del gobierno de Esquerra en Cataluña cuando, solo allí, de 250 cargos en puestos de responsabilidad (23 millones en nóminas) perdió 114 destituidos por Pere Aragoneses, así funciona este negocio plurilingüe. Unos dicen que van en serio y los otros que es una rabieta y que les seguirán esperando con los pantalones bajados hurgando en los tribunales de justicia. Es decir, lo continúan apoyando y nos lo siguen imponiendo porque cualquier otro movimiento sería apoyar a la derecha y a su extrema, con quien paradójicamente comparten señas de identidad, pero en otra lengua y con formato de centro diestro. Por otra parte, es poco probable que el Sanchismo se inmole convocando unas nuevas elecciones, como pueda aconsejar la situación, coherencia y el sentido común. Así, en los dos años que restan de legislatura y sin tener en cuenta a los gobernados, se gobernará sin Parlamento o con él hueco, sin sacar propuestas adelante o excepcionalmente aquellas puntuales según calado y parciales intereses; la actividad será protocolaria con la novedad centrada en hacer una campaña electoral de un par de años en la que sí se nos tendrá en cuenta como patrocinadores principales y para correr con los gastos en la que cada cual irá haciendo sus deberes. Las cuentas están hechas e imperan las propias, disolver las Cortes supondría que sus señorías, tanto los de a favor como en contra, dejarían de ingresar 100.000€ por cada año que faltaría para próximos comicios y muchos de ellos, de unos y otros, no repetirían cargo. Insisto, un autentico negocio, versátil y con gran cantidad de alternativas, atajos y variantes. Cualquier Diputado o Senador en cuatro años de legislatura trinca 400.000€ más otros 160.000€ a los que tiene derecho en los dos años siguientes desde que se produjera su cese si decidiera no emplearse. Así qué a dejarse llevar, crispar el ambiente y a aplaudir a rabiar cada uno desde su bancada parlamentaria, que para que se lo lleven otros se lo llevan ellos…

Podéis poner todo adorno o maquillaje político que os dé la gana, pero es increíble, triste, gravísimo y escandaloso que se llegue a este panorama, con excusa y armadura política, únicamente, o sobre todo, por las situaciones personales de dos tipos que nos mantienen a todos en jaque cuando deberían ser respectivamente preocupaciones exclusivas, propias y particulares. Ambos esperando que les llueva del cielo una solución con la colaboración de algunos jueces. Por un lado la del Pedro Sánchez, que tiene que aferrarse a Moncloa para defender la corrupción familiar y fuera de palacio la cosa se le complicaría sustancialmente; y por otra, disfrazada de delirante épica, la de Puigdemont con el propósito principal de regresar a su reino con inmunidad e impunidad plena. Escandaloso a la par, con zarandeo a la democracia incluido, que esta decisión de aparente ruptura y de poner patas arriba nuestros poderes la hayan tomado 3.710 “compatriotas” de los 48 millones que somos, el número que corresponde al porcentaje de los militantes de un partido (Junts) que votaron a favor de desconectarse del gobierno en curso; en una consulta en que, de un total de 6.465, participó un 66% y de ellos el 86,98% avaló la decisión. Grave que desde que el Procés se convirtió en método de poder, España haya asumido como rutina lo que debería ser excepcional… y tiene visos de continuidad, quizás con otros actores y matices. Estoy seguro que desde que sellaran acuerdo en ningún momento los neoconvergentes, ni el propio Carles, confiaban ni se fiaban de un Sánchez evidenciado en la mentira, trepa y trilería, valoraron sencillamente que era la mejor alternativa para sus intereses y el personaje ideal para llevarlos a cabo, confiando más en sus tentáculos o maniobra para adulterar el sistema judicial que en su persona. En consecuencia, decepciones las justas ,es una verdad a medias que para justificar su cambio de opinión  aleguen haberse  sentido traicionados o engañados en el empeño  fundamental  de la amnistía, que haya malestar por el rechazo del fiscal del Tribunal Constitucional  a levantar su orden de detención, la falta de concreción del traspaso de competencias en inmigración o de la nueva financiación; o por la falta de oficialidad del catalán en Europa y por la consolidación de Illa como Presidente de la Generalitat, puesto vociferado como prestado… hiere la sensación de reducir su éxito a conformarse con un puñado de pinganillos en nuestras Cortes . Los motivos y verdaderas razones, con sus problemas añadidos y posibles consecuencias, obedecen de puertas hacia dentro y en su terreno de juego, se tambalea el liderazgo del prófugo e intentan  proyectar control para disimular debilidad, pero la causa principal es la eclosión en su suelo de Aliança Catalana, partido de Silvia Orriols (Alcaldesa de Ripoll y Diputada del Parlamento de Cataluña) que  amenaza  con  “comerse su tostada” según encuestas y con reclutar a los desengañados de Waterloo. Es una formación que aboga por la independencia de manera unilateral, ultranacionalista con conexiones con la ultraderecha europea y el trumpismo, que rechaza la inmigración, hispanófoba e islamófoba, que defiende el concepto de raza catalana y que considera a España y Francia como estados invasores de Cataluña. De Málaga a Malagón, pinta a que seguiremos siendo sus víctimas favoritas nos gobierne quien gobierne. Cesando temporalmente la presión sobre nuestro Parlamento, seguramente la estrategia y esfuerzo de Junts pase por no perder músculo en Cataluña e intentar encontrar puntos de encuentro con Esquerra, que también puede verse afectada en sus intereses, para hacer un frente común contra Aliança.

En todo este compendio y contexto, creo que nos tiene que preocupar, y mucho,  el vacio y discapacidad  parlamentaria; por una parte, el no precipitar elecciones puede provocar  que ciertos “depredadores  políticos” se sobrealimenten y engruesen y, por otra parte, que por esa falta de poder legislativo, inacción y sesteo consumiendo la legislatura que falta, cambie el tablero político y en vez de jugarse en la moqueta del Congreso  los intereses de cada cual, incluidos los nuestros, se pasen a jugar en la calle, con agitación, enfrentamiento  y crispación. Y ¡ojo! la cosa puede ser muy seria, más allá de las huestes de un Iglesias recuperado para la causa, esta vez hay nuevos invitados y todos en conjunto tienen licencia para ejercer violencia, traducida en que a capricho el antifascista puede pegar, acosar, destruir o boicotear solo con decidir a antojo qué actos, presencias o iniciativas promueven, benefician, blanquean o alientan el fascismo. Pero esto merece otro análisis…

Cristino