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SUCEDÁNEO DE PAZ…

 

… y a través de la fuerza. El pasado 9 de octubre se anunció un principio de acuerdo de paz entre Hamás e Israel; el titular es precioso, reduce sangría y tragedia, alivia y tranquiliza, pero para sellarse tal cual debería cumplir con dos exigencias básicas: seguridad para Israel y autodeterminación para el lado palestino… y posiblemente, todos lo sabemos, no se den ni la una ni la otra pese a todo el adorno, confeti y serpentina o maquillaje que se utilice, aplique o se pronuncie. Aquí no quedaba más por destruir y se ha alcanzado una tregua para acabar con una barbarie de dos años con carácter devastador  mejor dicho, frenarla en cuanto que aún falta ajustar cuentas en las entrañas del solar de Gaza , con atisbo de guerra civil, y futuras expresiones en consecuencia. La Paz es de talla grande y luce de gala, no harapos y remiendos; es un alto el fuego más en 100 años, pero sin comparación con otros anteriores por su magnitud criminal. El tambaleo del acuerdo va a ser reincidente y la tensión extrema, una amenaza continua del “efecto mariposa” que aplicado a otros fenómenos acuñara el matemático y meteorólogo Edward Lorenz en su desarrollo de la teoría del caos: “Pequeñas variaciones en las condiciones iniciales de los sistemas complejos pueden generar consecuencias enormes”.

 

Así sucedió con el asesinato de Sarajevo que costó la vida al Archiduque Francisco de Austria y su esposa en 1914, que desencadenara  una crisis diplomática y desembocara en la Primera Guerra Mundial; o el asesinato de Calvo Sotelo en España que dio paso a la Guerra Civil en 1936 o, en el caso que nos ocupa y  no de tan pequeña variación,  el atentado del 7 octubre por parte de Hamás que inauguró esta guerra y que en absoluto justifica las decisiones de Netanyahu ni le convierten en menos asesino. Con el adjetivo que se le adjudique a gusto de cada cual y que en el debate le puede alejar de genocida en cuanto a que por naturaleza es matar a alguien por lo que es al nacer, de ahí gen, y no por lo que hace; además, en concepto, lleva explicita la palabra intencionalidad y siempre se podrá agarrar a que respondiera a una provocación y combatiera a un grupo terrorista armado. Hitler ni fue atacado ni se enfrentó a ningún ejército judío, alguna diferencia tiene que haber. Sea como fuere y sin concesión de impunidad, tanto él como la jerarquía terrorista deberían rendir cuentas ante la Corte Penal Internacional por su nivel de criminalidad o por genocidas si así se estimara… porque los dos lo serían en cuanto que cada uno así se habría expresado cometiendo el genocidio que les resultara asequible…  y ahí el potencial de uno supera abismalmente al del otro. ¿Alguien duda de que si Hamás tuviera la fuerza y recursos con que cuenta el ejército hebreo no intentaría destruir a Israel de la misma forma que ellos han sido víctimas?

 

Ambas fuerzas se han gustado, exhibido y adornado matando en la medida que han sido capaces. En un siglo los palestinos han sido rehenes de los tres dirigentes habidos, sin llegar a este nivel brutal de  barbarie se ha sembrado un odio infernal… con estas consecuencias su cultivo está asegurado y por las mismas quizás tarde más en brotar…pero la maquinaria de reproducción, adiestramiento (hasta para ser mártires) y captación (para responder como verdugos)  se pondrá en marcha, se educará en su sistema educativo culturizándose, se transmitirá generacionalmente y a esperar a que ese odio potenciado y reprimido por dichas consecuencias se haga adulto y encuentre momento adecuado y oportunidad para darlo rienda suelta. ¡No, nada de Paz! El fundamentalismo islámico sobrevivirá y rearmará de nuevo, porque Israel puede haber vencido a la organización terrorista que dice representarlo, pero no a la fanática idea que la fundó y alumbra… que es imbatible. No nos engañemos, a Occidente no le interesan Netanyahus, pero sí (y mucho) un Israel seguro y firme que mire más hacia nosotros que hacia Oriente.

 

Hamás es algo más que un grupo terrorista, se hizo con el control de la Franja en 2007 y lleva 18 años siendo la principal autoridad en Gaza gestionando todo lo que va desde la administración civil a los Tribunales y fuerzas del orden; junto a Hezbolá y los Hutíes del Yemen forma un tridente terrorista franquicia de Irán que según se propongan pueden estimular “ efectos mariposa” a capricho… y, en los espacios en que maniobra y desenvuelve, Israel es un dique, limitación o contención aconsejable. Sí buscamos proporcionalidad que nos ayude a comprender hasta donde son capaces de llegar, en nuestro suelo tenemos el ejemplo del terrorismo de ETA, en cuatro décadas nos pusieron “patas arriba”; Hamas en una sola tarde de “montería” (la del 7 de octubre de 2023) sumó 400 víctimas más que “nuestra banda” en cuarenta años. Y con misma proporcionalidad debemos entender que si Hamás no representa al pueblo de Palestina, Netanyahu tampoco representa a todo el pueblo de Israel. Este caos ha sido retransmitido y documentado en “alta definición” imposible posicionarse ajeno, pero a la sombra de Irán se han mantenido a lo largo del tiempo otros caos que ¿por cobardía? nos pasan inadvertidos… tales como ahorcar homosexuales, lapidar adulteras o considerar a la mujer en los siguientes términos en que se expresaba una de sus autoridades en formato Imán  “Las mujeres son animales creados por Alá para ser utilizados por los hombres; no son diferentes a las vacas, las ovejas, los caballos o las mulas. Dios hizo a las mujeres como humanas para que no asustaran a los hombres”. Quizás sea esta la base en que se debería “picar piedra”, intentar “descaotizar” parcialmente y generar cambios esperanzadores ¿Voluntarios, flotillas…Quién se atreve? A ver si toma iniciativa nuestro activismo y feminismo de extrema izquierda, propietarios y adjudicatarios de tantos derechos. Por otra parte, sin perder el hilo de pacificadora resolución, significativo e irónico es que hayan llegado al acuerdo el grupo que inició y estimuló la atrocidad, quien respondiera desproporcionadamente aprovechando la oportunidad y el país que por otros intereses apoyara y facilitara armas… y que en su conjunto se recrearan y ensañaran con tanta muerte y destrucción en despliegue. Para llegar a esa solución y dependiendo de mismos actores no parece que fuera necesario acabar con 68.000 vidas ni prolongar dos años tragedia y agonía.

En este contexto, el papel de nuestro Gobierno se evidencia de perfil bajo, residual y de presumida y espoleada mediocridad. La sensación es que se les ha tenido al margen de cualquier negociación y no se han enterado de nada, de lo que sí se ha enterado todo el mundo y desprestigia, así lo confirma que horas antes de alcanzarse el acuerdo estuvieran debatiendo por el embargo de armas. Ajeno al sentido del ridículo, Albares (Ministro de Asuntos Exteriores) ha destacando el papel clave de España y nos ha colgado la medalla por la precocidad con que nuestro `país reconoció el Estado Palestino y llamó genocida a Israel; a Yolanda Díaz, mostrando un radicalismo superior, no le vale lo que le vale a Hamás…y Sánchez por Egipto mendigando un selfi que le diera relevancia en la mesa y paz de Trump. Si no es por España y el respeto internacional que se nos tiene…está claro que esta paz hubiera sido imposible…

 

Cristino